La Guardia Civil investiga a un conductor de 25 años que, ebrio y drogado, ignoró a su acompañante herido tras un accidente. El joven se enfrentaría ahora a varios delitos graves, entre ellos conducción temeraria, lesiones por imprudencia, omisión del deber de socorro y conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas.
El siniestro ocurrió en la carretera LR-331, a la altura del kilómetro 2,800, en el municipio de Matute. El vehículo, un turismo de la marca Honda conducido por el alavés, se salió de la vía, impactó contra una señal vertical y volcó varias veces. El acompañante del conductor resultó gravemente herido y sufrió lesiones irreversibles.
Según las investigaciones, la víctima, de 30 años, había solicitado en reiteradas ocasiones al conductor que detuviera el vehículo al percatarse de que circulaba a 180 km/h en una vía con límite de 90 km/h. Tras el accidente, la víctima rogó que se llamara a los servicios de emergencia, pero el conductor ignoró sus peticiones y se preocupó exclusivamente por su coche.
Un ciclista que pasaba por la zona descubrió el siniestro una hora y media después y alertó a los servicios de emergencias. Gracias a su intervención, la víctima recibió asistencia médica, aunque su estado de salud es muy grave.
El conductor fue sometido a pruebas de alcoholemia y drogas, arrojando un resultado de 0,54 mg/l en alcohol, más del doble del límite permitido, y dio positivo en cannabis. Se le extrajo una segunda muestra de fluido oral que confirmó los resultados iniciales.
Consecuencias penales
Los delitos investigados pueden acarrear penas de prisión y privación del derecho a conducir:
- Conducir bajo el efecto de alcohol o drogas: hasta 6 meses de prisión y retirada del carnet hasta 4 años.
- Omisión del deber de socorro: prisión de 6 meses a 4 años.
- Conducción temeraria: hasta 2 años de prisión y retirada del carnet hasta 6 años.
- Lesiones por imprudencia grave: prisión de 1 a 3 años y retirada del carnet hasta 4 años.
Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial.




