Foto (Grafometal La Rioja)
Ayer Lobete estaba de celebración. No era un título lo que se festejaba, ni siquiera ese tan ansiado ascenso en el que se sigue trabajando con tesón e ilusión. El premio, la suerte o la recompensa -llamémosle como mejor nos parezca- llegaba de otra forma, paradójicamente en el comienzo de la temporada. Y es que, con todos los objetivos aún por alcanzar, se había conseguido otro primigenio que a día de hoy es casi igual de importante: la competición liguera de balonmano femenino había vuelto a La Rioja. No suena mal ¿verdad? Acompáñanos que te lo seguimos contando.
Si a esto le sumamos que el rival a superar, el Beti-Onak, era uno de los equipos más difíciles y exigentes del grupo, el partido no podía defraudar a nadie. Y así fue. Creo que el encuentro, sin tener por parte de los dos equipos un alarde de juego brillante, algo obvio si tenemos en cuenta la inactividad y el aún estreno en el que nos encontramos, dejó muchas acciones y cosas positivas.
La primera intrínseca en la propia frase anterior, pues el margen de mejora es grande en un conjunto riojano que, siendo claros y precisos, solo podemos denominar como equipazo. El mismo que ayer disputó un partido muy serio en el que, a mi parecer, la intensidad, la lucha, y la entrega, al fin y al cabo, el saber estar y competir, destacó por encima de lo demás, del mero hecho de jugar peor o mejor.
No quiero decir con esto que el conjunto dirigido por Manu Etayo jugara mal, para nada, pero en un partido donde las circunstancias actuales hacían tachar de «raro», después de tanto tiempo sin jugar y, teniendo delante a un muy duro rival, son las capacidades competitivas y no tanto las puramente balonmanísticas las que terminan decantando un partido de esta índole.
Bien es verdad que, obviamente, si cuentas en tu equipo con tanto talento, estas capacidades de las que hablamos se logran más fácilmente. Y sino que se lo digan a la esquina derecha del campo donde, primero Irati -volvía a la que fue su casa hace dos años- con un enorme y efectivo golpe de muñeca, y después la ucraniana Masha con una vaselina, enchufaban sendos goles en la meta rival.
De igual forma, «el sirvo para todo» habitual de Paula García, el «yo nací para jugar al balonmano» de Bea Puertas, los reflejos de Ailín López y Elena Navarro, la contundencia defensiva de Taty, o los robos en defensa de Valentina y Carla Rivas, así como un largo etc. que ahora comentaremos, allanaron el camino hacia el triunfo. Con todo, considero que ayer asistimos a un partido de nivel, de esos que, cualquier amante de este deporte, independientemente de que sea o no de alguno de los dos equipos, se queda viendo. ¡Intensidad y emoción a raudales!
Tras un inicio de partido fulgurante donde las locales se ponían a comandar el marcador por 3-0, eran las visitantes las que reaccionaban en los siguientes minutos para darle la vuelta a un electrónico que vislumbraba un 3-5 en los diez primeros. Desde entonces fue la igualdad la tónica principal de un partido en donde las pequeñas rentas y el respeto y admiración por parte de las dos escuadras, advertía un final totalmente abierto; a tan solo cinco minutos para terminar el primer acto la cosa seguía, como al principio, empatada (10-10).
Mucha culpa de ello la tuvieron las porteras que, con grandes intervenciones, mantenían en todo momento en el partido a las suyas: Ailín debutaba con los colores verde-amarillos de forma muy notoria, como también lo hacía su rival y homóloga en el puesto Olaia Luzuriaga que, con unos brazos y piernas más largos que un día sin pan, conseguía neutralizar en varias ocasiones las buenas acometidas riojanas.
En esta línea, un equipo navarro que sabía que Bea está a falta de mixtas en casa, disponía una defensa individual sobre esta que incomodase el juego local. En cierta forma pudo hacerlo, pero no más que cualquier otro lance defensivo del encuentro, pues la talentosa jugadora andaluza ex del Aula Alimentos Valladolid, encontraba puertas, nunca mejor dicho, donde casi no las había.
A las estadísticas me remito: seis goles y unas cuantas asistencias dio un fichaje sportiano que a buen seguro dará muchas alegrías. Sin embargo, esto no iba a ser fácil, las navarras Marta Jaques y Sarai Elizondo se encargaban de poner a su equipo dos arriba (10-12) concluido el primer parcial.
En el comienzo de la segunda mitad el equipo riojano salió como al principio, muy enchufado y con una Paula García -ayer máxima goleadora con siete dianas- que sigue empeñada en enseñar el número de pie que lleva a la defensas rivales con esos saltos ya galardonados como patrimonio cultural de Muskiz.
Enorme el partido de la vasca en un día -10/10- bastante acorde con el número de su camiseta. Así, poco a poco con una defensa cada vez más compacta que permitía anticipaciones de la mano de Valentina y Carla, se iba abriendo brecha en un marcador que parecía quedarse en casa pasado el minuto veinticinco (22-18). Un tiempo muerto del Grafometal terminaría de apuntalar el triunfo local (24-20) de un encuentro que acababa con un gran y bonito gol de Valentina, así como con dos acciones defensivas de todo pundonor de una Taty Lozano que en el partido pues sí, se llevo un balonazo en la cara con el que además le expulsaron dos minutos.
Mientras os decimos que ni se inmutó por el golpe y revisamos el reglamento para ver en qué punto está esta regla, os recordamos que todo esto no ha hecho más que comenzar, que con cabeza y responsabilidad se puede hacer todo posible, y que desde aquí, desde nuestra tierra, nos alegra y enorgullece poder cantar un año más eso de VAMOS SPORTING!!
GRAFOMETAL LA RIOJA: Elena Navarro, Ailín López (porteras), Valentina Learreta (2), Taty (1), Irati Holgado (1), Carla Rivas (3), Paula García (7), Bea Puertas (6), Yumi Tamada (1), Maite Rodríguez, Lucía Ladrera, Lucía Carrascón, Alba Ibañez.
GURPEA BETI-ONAK: Olaia Luzuriaga (portera), Sarai Elizondo (2), Marta Jaques (2), Lucía Zamora (2), Nahia Legorburu (1), Nerea Aniz (1), Jaione Etxeberria, Aileen Ripa (4), Jennifer Rivero (1), Valeska Andrea Lovera (4), Maitane Larrayoz, Adriana Mallo, Naiara Retegui, Eider Hernández, Leire Lasheras, Itsaso Zulaika.





