UNOS PRESUPUESTOS SOCIALES PARA ALFARO
Javier López Bozal, concejal de Izquiera Unida en Alfaro
Javier López Bozal, concejal de Izquiera Unida en Alfaro
Llega final de año y es el momento de proyectar los presupuestos para el próximo 2021. Este año a diferencia del resto resulta una fecha fundamental para el futuro de nuestra localidad. La esperada noticia de la suspensión de la asfixiante Regla de Gasto para los años 2020 y 2021, conocida como “Ley Montoro” y promulgada por el Partido Popular, permiten afrontar un nuevo periodo presupuestario con amplios márgenes de actuación y con dos claros objetivos, la protección social y de los servicios públicos básicos, y la inversión en sectores fundamentales para fomentar la prosperidad económica y el desarrollo social.
En primer lugar, no cabe duda de que una gran parte de estos nuevos presupuestos con los que afrontar el nuevo 2021 deben estar marcados y orientados a paliar la crisis económica y socio-sanitaria en la que nos encontramos. La situación límite en la que nos encontramos deja en una situación extremadamente complicada y delicada a los comercios, negocios de hostelería y restauración, instituciones culturales, y PYMES de nuestra localidad.
Es fundamental y estrictamente necesario que desde el ayuntamiento se prevea la dedicación de un importante porcentaje de estos presupuestos a apoyar, sostener y reforzar a estos negocios. La oferta de ayudas públicas, la estimulación del consumo y el refuerzo de las campañas publicitarias de apoyo al comercio local deben ser medidas prioritarias y con carácter urgente.
Esta crisis además está dejando a numerosas personas y familias en situaciones de riesgo y vulnerabilidad. Es primordial que no se permita desde el ayuntamiento que nadie se quede atrás, y para ello debemos proponer con decisión el refuerzo de los servicios públicos básicos y un aumento del papel asistencial de nuestro consistorio.
Creo firmemente que otro porcentaje de nuestros recursos presupuestarios deberían ir sin duda encaminados a la dotación de medios y la cobertura de las necesidades de nuestras instituciones educativas públicas –infantil, primaria y secundaria–, de nuestro centro de salud, y de los servicios sociales y asistenciales. Cubrir las necesidades y reforzar el papel público e inclusivo de nuestros servicios básicos es fundamental para asegurar la convivencia y la cohesión social.
El segundo de los objetivos es la inversión y la estimulación. No solo es importante no permitir que nadie se quede en el camino, sino que debemos ser conscientes de nuestra situación actual y la necesidad de apostar decididamente por la innovación y la transformación tecnológica de nuestra economía. Esta crisis ya ha evidenciado alguno de los principales retos que se deben afrontar en el futuro, la digitalización, y por ello uno de los puntos centrales que deben orientar nuestra inversión es la apuesta y el impulso de la actualización digital y tecnológica de las estructuras públicas y de los comercios, empresas e industrias alfareñas.
La innovación por otro lado, y una adecuada red de infraestructuras adaptadas a las nuevas necesidades tecnológicas de las industrias, resultan fundamentales para estimular la llegada y el desarrollo del tejido industrial moderno que genere un empleo digno, seguro, de calidad y contribuya al desarrollo económico sostenible de nuestra localidad. Invertir en el futuro de nuestras industrias y negocios locales es una garantía para asegurar la calidad de vida. Y muchas veces esta inversión pasa por estimular desde los cimientos formativos.
Con esto quiero decir que es momento de mirar más allá de arreglar calles y de construir pistas de pádel. Y no es que debamos dejar de hacerlo, sino que debemos de dejar de destinar todo el presupuesto exclusivamente a ello. Necesitamos diversificar las áreas de inversión y comprometernos con el desarrollo de nuestra localidad, aunque eso signifique invertir en aspectos que no sean inmediatamente rentables políticamente.
Nos encontramos en un momento clave que puede marcar el porvenir de nuestro municipio en los próximos años, y es obligación de un ayuntamiento poner en marcha un plan de inversión pública que asegure nuestro desarrollo futuro. Dediquémoslo al futuro, sin pensar en si los resultados se verán antes de que terminen los cuatro años. Demostremos nuestro compromiso con el desarrollo sostenible de nuestro pueblo. Nosotros tenemos claros los objetivos, ¿los tendrá el equipo de gobierno?



