Sánchez anuncia un plan anticrisis de 5.000 millones con rebajas fiscales y ayudas directas por la guerra de Irán
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado un plan anticrisis con 80 medidas y una inversión de 5.000 millones de euros para hacer frente al impacto económico derivado de la guerra de Irán. La comparecencia ha tenido lugar tras un Consejo de Ministros extraordinario marcado por discrepancias dentro del Ejecutivo.
El paquete incluye rebajas fiscales en energía, ayudas directas a sectores afectados y medidas sociales para proteger a los hogares más vulnerables. El Gobierno prevé ampliar las actuaciones si la situación internacional se prolonga.
Entre las principales decisiones, destaca la bajada del IVA de la electricidad, el gas y los combustibles al 10%, así como una reducción del 60% en los impuestos eléctricos y la suspensión parcial del impuesto especial. Estas medidas buscan contener el aumento de los precios energéticos.
Además, el Ejecutivo plantea bonificaciones de hasta 30 céntimos por litro de carburante, lo que supondría un ahorro aproximado de 20 euros por depósito en un vehículo medio. También se mantendrá el tope al precio del butano.
El plan incorpora ayudas directas a agricultores, ganaderos, transportistas y pescadores, con subvenciones de 20 céntimos por litro de combustible. Asimismo, se incluyen apoyos a la industria electrointensiva y al coste de fertilizantes para contener el impacto en la cadena alimentaria.
En el ámbito social, el Gobierno reforzará el bono social eléctrico y prorrogará la prohibición de cortar suministros básicos a los hogares vulnerables. Estas medidas forman parte del denominado escudo social.
Las tensiones entre el PSOE y Sumar retrasaron la aprobación del plan. Finalmente, ambas partes acordaron dividir las iniciativas en dos decretos ley: uno centrado en energía y fiscalidad, y otro específico sobre vivienda, que incluirá la prórroga de contratos de alquiler.
Durante su intervención, Sánchez ha señalado que la guerra ha provocado un “terremoto económico global” y ha defendido que España cuenta con una posición sólida para afrontar la situación, apoyada en el crecimiento económico y el modelo energético basado en fuentes limpias.
El Ejecutivo subraya que las medidas tendrán carácter temporal y estarán orientadas a los sectores más afectados, en línea con las recomendaciones del Banco de España.



