Alrededor de las siete de la tarde, se ha conocido que un niño de 3 años ha sido rescatado con vida entre los escombros en La Guaira. Así la ha informado la presidenta interina Delcy Rodríguez. Los protagonistas del rescate, SEIS DÍAS DESPUÉS DE LA CATÁSTROFE, han sido el equipos de rescatistas provenientes de Jordania.
Desgraciadamente, el número de víctimas mortales por los terremotos de Venezuela continúa aumentando. El último balance eleva a 1.943 los fallecidos, 19 de ellos españoles, tras los seísmos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte del país la pasada semana, mientras las labores de rescate y asistencia humanitaria siguen en marcha.
Además, la ONU ha anunciado que prevé atender a 500.000 personas alojadas en los refugios habilitados tras la catástrofe. El objetivo es garantizar alimentos y ayuda básica a miles de familias que han perdido sus viviendas.
La directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Venezuela, Stephanie Hochstetter, explicó que ya se han distribuido paquetes de emergencia entre unas 1.200 personas, aunque la organización espera ampliar esa asistencia de forma progresiva durante los próximos meses.
Según las autoridades venezolanas, más de 3.300 rescatistas procedentes de 27 países participan en el operativo internacional, coordinado por Naciones Unidas. En estas labores también intervienen alrededor de 140 perros especializados en búsqueda.
El Gobierno venezolano cifra 855 los edificios que en al menos han sufrido daños estructurales y en 189 los que han colapsado por completo.
Las organizaciones humanitarias alertan de que la emergencia sanitaria comienza a agravarse. Numerosos hospitales resultaron dañados durante los terremotos y trabajan con recursos limitados, mientras aumenta la presión asistencial por el elevado número de heridos.
A ello se suma el riesgo de propagación de enfermedades infecciosas entre las personas desplazadas, muchas de las cuales permanecen desde hace días en refugios improvisados o al aire libre, con acceso limitado a servicios básicos.
Las autoridades y los equipos internacionales continúan centrando sus esfuerzos en localizar supervivientes, asistir a la población desplazada y atender las necesidades más urgentes derivadas de una de las mayores catástrofes naturales registradas en Venezuela en los últimos años.


