Renfe e Iryo han dejado de indemnizar a los pasajeros por los retrasos provocados por las Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) aplicadas por Adif en varios corredores de alta velocidad. Ambas operadoras atribuyen las demoras al gestor de las infraestructuras.
La medida afecta principalmente a las líneas Madrid-Barcelona y Madrid-Valencia, donde en la última semana se han registrado retrasos que, en algunos casos, han superado las dos horas debido a las restricciones de circulación.
En el caso de Renfe, la compañía ha informado en su web de que los billetes adquiridos a partir del 31 de enero no darán derecho a compensación si el retraso se debe a estas limitaciones. La operadora señala que se trata de incidencias ajenas a su responsabilidad.
Iryo aplica una política similar desde el 28 de enero. Según ha comunicado, los trayectos afectados por las LTV anunciadas por Adif quedan excluidos de las compensaciones habituales por retraso para los billetes comprados tras esa fecha.
Los billetes adquiridos con anterioridad mantienen, no obstante, las condiciones previas. Estas contemplan la devolución del 50% del importe a partir de los 60 minutos de demora y del 100% cuando el retraso supera los 90 minutos.
Las restricciones de velocidad responden a las quejas de los maquinistas por el estado de la vía. En algunos tramos del AVE, especialmente en el eje Madrid-Barcelona, la velocidad máxima se ha reducido a 160 km/h, frente a los 300 habituales.
Desde Adif defienden la aplicación de estas limitaciones mientras se detecten incidencias como vibraciones o irregularidades en la infraestructura. El protocolo incluye revisiones nocturnas tras cada aviso de los conductores.
En contraste con Renfe e Iryo, la operadora Ouigo mantiene su política de compensaciones. La empresa seguirá ofreciendo devoluciones y vales a partir de 30 minutos de retraso, según han confirmado fuentes de la compañía.
Las limitaciones de velocidad continúan vigentes y se mantiene la incertidumbre sobre su posible extensión a otros corredores, como el Madrid-Andalucía, cuya reapertura está prevista para el próximo 7 de febrero.


