PSOE y Frente Amplio pactan una candidatura conjunta al Senado para disputar la mayoría al PP el 29-N
El PSOE y los partidos de Frente Amplio han alcanzado un acuerdo para presentar una candidatura conjunta a las elecciones al Senado del próximo 29 de noviembre. La alianza busca concentrar el voto de la izquierda y disputar al Partido Popular su actual mayoría en la Cámara Alta.
El pacto, cerrado este viernes 16 de octubre, reúne a los socialistas con Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y otras formaciones progresistas de ámbito territorial, entre ellas Compromís y Chunta Aragonesista.

La candidatura concurrirá bajo el nombre de «Senado de Progreso», según ha anunciado la plataforma ciudadana Senadores y Senadoras por la Democracia, impulsora de esta iniciativa.
Una candidatura conjunta en 48 provincias
El acuerdo permitirá que las distintas fuerzas políticas compartan papeleta en 48 provincias españolas, con la excepción de las cuatro circunscripciones catalanas.
De esta manera, las formaciones participantes evitarán competir entre sí por buena parte de los 208 escaños del Senado que se elegirán directamente en las urnas el próximo 29 de noviembre.
La negociación se ha desarrollado durante la última semana, después de que la dirección federal del PSOE abriera la puerta a una candidatura compartida con los partidos situados a su izquierda.
El pasado domingo se celebró una reunión entre los representantes de las distintas organizaciones. Desde entonces, las conversaciones continuaron sin que trascendieran públicamente los detalles de las negociaciones.
Finalmente, el acuerdo se hizo público apenas cuatro minutos antes de que concluyera el plazo legal para registrar coaliciones electorales, fijado para las 23.59 horas del viernes.
El objetivo: reducir la mayoría del PP en el Senado
La principal finalidad de esta alianza es evitar la dispersión del voto progresista en unas elecciones en las que el sistema de elección de senadores puede favorecer a las candidaturas que concentran más apoyos.
Los resultados de las elecciones generales de 2023 permiten explicar la importancia de esta estrategia.
En aquellos comicios, el Partido Popular consiguió 120 de los 208 senadores elegidos directamente, mientras que el PSOE obtuvo 73. Ni Sumar ni Vox lograron representación mediante el voto directo.
Sin embargo, una simulación electoral basada en aquellos resultados apunta a que una candidatura conjunta del PSOE y Sumar habría modificado considerablemente el reparto de escaños.
Según esa estimación, la izquierda habría obtenido 116 senadores frente a los 81 del PP, mientras que Vox habría continuado sin representación por elección directa.
Se trata, no obstante, de una proyección hipotética basada en los resultados de 2023 y no de una previsión de lo que sucederá en las elecciones del 29 de noviembre.
Aunque la candidatura conjunta supone un acuerdo de amplio alcance territorial, no es la primera ocasión en la que distintas fuerzas de izquierda coordinan sus listas para las elecciones al Senado.
En el año 2000, PSOE e Izquierda Unida alcanzaron un pacto electoral en 27 circunscripciones, una experiencia que ahora se amplía a un mayor número de provincias y organizaciones políticas.
La nueva coalición reúne a más de una decena de siglas en un contexto de mayor fragmentación del espacio político situado a la izquierda del PSOE.
Con este acuerdo, las formaciones participantes afrontarán las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 con una estrategia común para el Senado, mientras que la distribución definitiva de escaños dependerá del resultado de las urnas.





