Marcos García López y Pablo Alcaide López. Pablo Alcaide López y Marcos García López. Ambos han recibido esta tarde las medallas al mérito de la Protección Civil.
Ambos han sido protagonistas de actos inolvidables, imborrables y de un altísimo mérito en nuestra comunidad durante un año para olvidar.
Ambos dirigieron a un ejercito humanitario en sus labores, ambos lo hicieron combatiendo a la pandemia sanitaria o a la pandemia de la violencia callejera. Dos fieros enemigos difíciles de comprender e incompatibles con EL VIVIR.
En su discurso, la delegada del Gobierno en La Rioja ha destacado como el capitán de Infantería Marcos García López y el joven logroñés Pablo Alcaide López son los mejores representantes de una ciudadanía que demostró el año pasado que ante situaciones extraordinarias, las respuestas son también extraordinarias y acordes al bien colectivo que ansiamos.
«En campos y circunstancias diferentes, los dos demostraron una actitud ejemplar para nuestra sociedad, una entrega denodada que debe ser reconocida», ha insistido Marrodán. «Con la concesión de estas Medallas, os queremos transmitir, de parte de todo el conjunto de la ciudadanía, nuestra gratitud por protagonizar actuaciones valiosas, acciones que excedían vuestras responsabilidades como miembro de la UME y como joven que reside en Logroño».
García López fue el capitán encargado de dirigir las labores de la UME en La Rioja. El capitán desempeñó un papel fundamental, que fue más allá de las meras exigencias que su puesto conllevaba como enlace del Centro de Coordinación Operativa Integrado, así como en el denominado Mando Único, creado por la Delegación y el Gobierno de La Rioja para la lucha contra el coronavirus en las residencias de personas mayores.

Su labor, además, mostró un enorme compromiso personal, por una actuación superior a la exigencia reglamentaria en el cumplimiento de su deber y tras demostrar con gran dedicación su afán por proteger al conjunto de la ciudadanía riojana, en especial a las personas usuarias de los centros de mayores
«Sin duda alguna, su actuación en este Mando único fue decisiva para afrontar la desinfección y para el apoyo en la sectorización e implantación de protocolos adecuados frente al Covid en estos centros que sufrieron el golpe más duro de la pandemia» ha resaltado María Marrodán.
Por su parte, Pablo Alcaide López protagonizó un acto que la delegada ha calificado como «sencillo, sin pretensiones, que demostró a toda la sociedad que no toda la juventud es igual». Este acto tuvo lugar tras la tarde-noche del 31 de octubre de 2020, cuando Logroño fue víctimas de actos vandálicos, disturbios, quema de contenedores y destrozos de mobiliario urbano.

Al día siguiente Pablo, al ver cómo habían quedaban las calles de su ciudad, convocó a un ejército de esa «juventud que no es igual» a través de las redes sociales para que son sus bolsas, sus escobas y sus manos se enfrentaran a la barbarie de suciedad y destrozos que otros habían provocado en su ciudad. Y de esta manera, ayudaron a limpiar los restos de esos disturbios y recolocar el mobiliario y paneles de la exposición dañada que albergaba esos días El Espolón.
Por estos motivos, hoy estos héroes que se disfrazan de personas normales para caminar junto a los demás por las calles pasando desapercibidos, han recibido esta merecida conmemoración por unos actos que permanecerán en la memoria colectiva durante años.
Cuando pensemos en 2020 también habrá cosas buenas que recordar. Cuando lo hagamos también recordaremos indudablemente a Pablo, Marcos y sus ejércitos solidarios; así como a ese elenco de héroes sanitarios que 2020 nos descubrió. Y lo haremos con orgullo y emoción. SEGURO.
Algo bueno nos tenía que dejar este 2020.



