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Otra ronda más. La crónica (de Ángel Sedano) y las imágenes del encuentro de Copa

Sacada de contexto, otra ronda más es buena para esos canallas que nunca desprecian la última ronda, la última copa. En esa otra ronda más se descubren defectos y virtudes siempre. Siempre existirán los que tiran de billete cuando manda la jarana y los que, a esa hora en ese lugar, buscan refugio en el baño o hablando con ese conocido para no pagar. Esta claro que la UD Logroñés es de los primeros y nuestro equipo disfrutara de otra ronda más. La garra, el corazón y los cambios tienen mucha culpa de ello. Ahora un equipo de primera visitará Las Gaunas y, a poco que se descuiden y relajen como el Cádiz, les tocara palmar y no habrá más rondas para ellos.

La Copa da para muchas cosas, son partidos diferentes. Sergio Rodríguez así lo estimó y dio sitio en el once titular a los menos habituales. El plan B a escena para reciber al Cádiz.

La primera parte salió mal, muy mal para los locales; sin equilibrio, espeso con el balón y sin él. El Cádiz hacía daño en la conducción, buscaba las bandas y el acoso con centros laterales. Tenía el balón y las ocasiones y con ese panorama, con ese fútbol, se puso 0-1 en el marcador ante un rival que no hacía ni faltas, que no incómodaba en un partido plácido para ellos.

Lo bueno para la UD Logroñés es que la copa es diferente a la Liga y los partidos no son iguales. La copa es caprichosa, muy caprichosa a veces.

La UD Logroñés no se encontraba a gusto, estaba a merced del ritmo que imponía el Cádiz con ese fútbol de toque y posesión. No se hacían faltas, ni tan siquiera se llegaba al área gaditana, el Cádiz bebía en pajita, tragis lentos, pero bebía de esta copa. Así se llego al descanso. 0-1 y malas sensaciones locales.

El segundo tiempo empezó igual, un quiero y no puedo por parte blanquirroja aunque lo mejor es que al menos se quería dar ese paso adelante. El Cádiz cómodo, con la arrogancia del que se ve y cree superior, no sufría en exceso; jugaba con el transcurrir del tiempo, con esa ventaja en el marcador…

Esto es fútbol, estas son Las Gaunas, el público animaba y en copa nada es lo que parece. Un cambiio: Ñoño, Ander Vitoria y Olaetxea al campo; aire nuevo para el líder de su grupo en Segunda B y que dieron ese plus, esa garra, ese querer beber un trago de esta copa que parecía amarga hasta que creció la UD Logroñés.

Buscó las bandas, quería generar, incomodar a la defensa gaditana tan comodamente plantada en el verde de Las Gaunas. Rayco recogió un centro en el área, tiró y Ander Vitoria poso el pie. Gol, ERA GOL, era el gol del empate, era el primer disparo a puerta, era la locura colectiva, era el sí se puede en el campo y en esa grada que tanto ánimo a los suyos, era el minuto 88.

Ese gol espabiló a un adormecido y desbordado Cádiz, tocaba sufrir. Se estiró el Cádiz, buscó el gol y se encontró con un Pablo Fid descomunal que paró lo que le tocó parar. Final del partido, tocaba ir a una prórroga, un mini partido de 15 minutos cada tiempo.

Sergio Rodríguez leyó muy bien que hacer, metió a Errasti al campo, por un Sierra que creció durante el partido, un diez su partido del domingo. Errasti mandó, manejó el centro del campo a la perfección cubriendo ese necesario equilibrio y esa imprescindible presencia desde el centro del campo.

Esta primera parte de la prórroga fue entretenida, Alex Fernández la tuvo para los suyos aunque no logró rematar un balón en el segundo palo. Acto seguido Ñoño, el gaditano de la UD Logroñés, tiró y Gil paró; recogío Ander Vitoria el rechace pero balón salió alto en una oportunidad muy clara.

Tocaba el golpe a golpe. Otro disparo del Cádiz nos dejo helados… el balón salía rozando el palo de Fid. Los nervios se apoderaban de la grada mientras el 1-1 mandaba en el marcador en esta primera parte de la prórroga.

La segunda parte trajó oficio, físico, corazón, más corazón y la épica a escena con el miedo a perder sobrevolando ambiente. Rayco se retorcía de dolor sobre el césped y en el minuto 115 tuvo que se retirado en camilla, sin embargo hizo el esfuerzo de no dejar con uno menos a su equipo. Quedaba el último suspiro, el último trago a esta copa, quedaba poco para poner el punto y final a un partido y a una eliminatoria que fue creciendo con el transcurrir de los minutos. El nunca dejes de creer como parte de la vida. No había marcha atrás, era el vivir o morir. Zabaco abandonó el partido poco antes de que Ñoño pusoera el último uy en nuestras gargantas. Llegó el minuto 120 y con él el final del partido.

La eliminatoria se iba a la muerte súbita, el Fondo Norte sería testigo de los penaltis.
Por parte de la UD Logroñés, Iñaki gol, Gorka gol (a lo panenka) Ousama falla, Ander Vitoria gol, Errasti gol. Por parte del Cádiz, Alex gol, Fid les paró uno, Bodiger a las nubes, Garrido gol.

Fue Errasti quien metió ese último penalti e hizo regresar esa locura colectiva a escena. Abrazo con mis amigas que vivieron la tanda de penaltis como pudieron. Tamara, los penaltis no los vio, sólo rezó a su virgen. Allende los vio de pie, como uno que les escribe, y después saltamos al campo, compartimos esta alegría, este triunfo del que sabe pedir una ronda más.

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