La Real Sociedad ha logrado erigirse en el tercer de los cuatro semifinalista de Copa del Rey tras eliminar a un CA Osasuna que ha realizado una muy buena competición.
Los pamplonicas han dicho adiós al torneo del KO esta noche sin haber disputado ningún partido de local, algo que este sistema de duelos a un único partido puede originar. A pesar de ello, su participación ha sido muy notable en las diferentes eliminatorias, especialmente la de octavos, en la que eliminaron al Athletic Club que habían logrado su pase tras vencer en penaltis a la UD Logroñés.
Saltó muy bien Osasuna al campo, dando mejor imagen que los locales sobre el Reale Arena. Incluso pudo adelantarse en el marcador a los once minutos por mediación del pichichi osasunista.
Al cuarto de hora de juego, de jugada ensayada ensayada, en un saque de esquina; pero el remate de Aimar Oroz no terminó de ver puerta y se perdió por poco por línea de fondo entre protestas rojillas que reclamaron córner.
Sin embargo, el que se adelantó en el marcador fue la Real Sociedad en el 21 con un gran gol de Barrenetxea que inició una pared con Oyarzabal con un acrobático control y la concluyó con un gran control y finta ante Iker Muñoz.
Cargado de polémica llegó el segundo marcado por Brais Méndez en el 31. Un balón dividido, disputado entre Iker Muñoz y el riojano Pablo Marín, cayó a los pies de un jugador de txuriurdin que asistió al gallego
Una posterior imprudencia de Catena; que terminó en una patada involuntaria, más propia de las artes marciales, que del fútbol; propició la expulsión, tras la intervención del VAR, del central en el 35.
Osasuna se despedía prácticamente de la Copa del Rey en los cuartos de final antes de que el partido, que a muchos catalogan como derbi por la buena relación entre ambas aficiones, llegara al descanso.
A pesar de ello, Osasuna no bajó los brazos, siguió peleando y antes del paso por vestuarios, Aimar Oroz se volvió a sacar otro peligroso disparo desde la frontal.
En la segunda parte, Osasuna confió en Bryan Zaragoza para encontrar el gol. El veloz jugador le puso en el área el balón a Budimir y el croata intentó sin fortuna recortar la diferencia en el electrónico en el 68.
Navarros y vascos sabían que un solo gol podría hacer cambiar el partido. Sin embargo, a pesar del ímpetu que Osasuna desplegó en el campo ante una Real Sociedad que dejaba pasar los minutos, este no terminaba de llegar.
Poco a poco, los minutos caían y el cansancio iba haciendo mella en el equipo de Vicente Moreno que acusaba cada vez más los esfuerzos que tenían que hacer para compensar que estaban con uno menos en el campo.
Y no llegó. El partido murió con un muy fatigado equipo rojillo diciendo adiós a la Copa tras caer por 2-0 ante el mismo equipo al que había derrotado en casa hace cuatro días. Cosas de fútbol.




