La Policía Nacional en Logroño ha detenido a ocho personas y ha desmantelado tres puntos de venta de droga situados en diferentes zonas céntricas de la capital riojana. La operación se ha saldado con la incautación de cocaína, hachís, marihuana, dinero en efectivo y vehículos, además de diverso material destinado a la preparación y distribución de sustancias estupefacientes.
La investigación, desarrollada por agentes de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja, comenzó a principios de 2026 tras recibirse información sobre una posible venta de cocaína desde una vivienda de Logroño. Las pesquisas permitieron detectar la existencia de un grupo criminal organizado en varios escalones de distribución.
Según ha informado la Policía Nacional, uno de los pisos funcionaba como punto receptor y distribuidor de la droga hacia otras dos viviendas, desde donde se realizaba la venta directa a consumidores finales. Los detenidos están acusados de un presunto delito contra la salud pública y de pertenencia a grupo criminal.
Durante la madrugada del pasado martes se llevó a cabo un operativo simultáneo con tres entradas y registros autorizados judicialmente. En el dispositivo participaron agentes de la UDYCO (Unidad de Droga y Crimen Organizado), la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), Guías Caninos y el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES).
En total, participaron alrededor de 40 agentes. El operativo permitió intervenir 233,38 gramos de cocaína, 53,21 gramos de hachís, 5,1 gramos de marihuana, 1,5 gramos de tusi, tres comprimidos de éxtasis y 48 comprimidos de Sildenafil.
Además, los agentes incautaron 224 gramos de una sustancia pendiente de análisis, 2.910 euros en efectivo, dos vehículos, tres básculas de precisión, útiles para el corte y empaquetado de dosis, una libreta con anotaciones y un teléfono móvil.
La Policía estima que el valor de la droga intervenida en el mercado ilegal podría alcanzar los 15.000 euros.
Los ocho arrestados son cinco hombres y tres mujeres, la mayoría con edades comprendidas entre los 25 y los 40 años y residentes en Logroño. Cinco de ellos contaban ya con antecedentes policiales previos.
La organización, según las investigaciones, manejaba pequeñas cantidades de droga en cada fase de distribución con el objetivo de dificultar posibles intervenciones policiales.



