Regresaba el fútbol al Sadar con el primer partido del año y último de la primera vuelta tras el parón navideño. Lo hacía, además, a una hora futbolística que empieza a ser extraña en lo que a los partidos de Osasuna en Pamplona.
Osasuna necesitaba ganar y sus jugadores lo sabían. Hoy además visitaba el estadio pamplonica al colista de la liga, la UD Almería. Sin embargo, en al minuto 4, una mala combinación en la salida del balón entre el portero y e Iker Muñoz ponía a prueba los nervios de los osasunistas. Se salvaban de la primera los locales.
Con muchas ganas llegaba a la cita un infortunado Chimy Ávila que poco tiempo pudo demostrarlo. El argentino tuvo que ser sustituido por una lesión en su gemelo cuando el partido aún no había alcanzado el cuarto de hora de juego.
En el 21, los rojillos dispusieron de una ocasión muy clara con la cabeza de un gran rematador en esta disciplina como protagonista, pero en esta ocasión el exjugador del Rayo, completamente solo, no acertó a rematar y mando el testarazo fuera.
Pero más clara fue de la que dispuso, también en un saque de córner, minutos después, en una doble ocasión de los de Pamplona. La falló Budimir primero con un balón que quedaba muerto en el área tras un mal golpeo de Iker Muñoz y después el propio Catena, aunque con una espléndida intervención de Maximiliano.
Mas a la tercera llegó la vencida. Fue Budimir a la media hora de juego quien no desaprovechó un pase al hueco, en una jugada discutida por los visitantes por una posible falta en su origen de Catena, para batir con autoridad; de tiro cruzado y raso, pegadito al larguero donde duele; al guardameta de los andaluces.
Antes de llegar al descanso, en el 38 y a la media vuelta, lo intentaba un José Arnáiz que había sido el encargado de sustituir el carismático Chimy. Su disparo se iba fuera cerca del palo derecho de la portería.
De nuevo Arnáiz fue protagonista al poco de comenzar la segunda parte con un disparo, de esos que tanto gustan al talaverano, desde fuera del área. El portero de los almerienses sacó el duro disparo que terminó convirtiéndose en una chilena de Budimir que terminó perdiéndose por línea de fondo.
Mucho más apático se hizo, tras esta ocasión, el segundo tiempo en el que pocas cosas pasaron, pero en el 84, de nuevo Arnaiz, lo intentó en una jugada creada por Aimar Oroz y surgida de un robo en banda de Pablo Ibáñez.
Justo cuando se alcanzaba el tiempo de añadido, Sergio Herrera y David García le volvían a dar involuntaria emoción al duelo con falta de entendimiento entre los dos jugadores de los de Pamplona, posiblemente fruto de los nervios por la necesidad de sumar los tres puntos.
Con todo ello, Osasuna llega a esta altura de temporada con 22 puntos, la mita de la puntuación que se estima necesaria para lograr mantener la categoría.



