En Logroñés volvió a vencer por la mínima en un partido en el que fue claro dominador y tuvo el balón y las mejores ocasiones.
Fue un partido más de los que como se prevé, serán todos en Las Gaunas. Ante un equipo, el Ebro, que salió con defensa de cinco y con la única idea de aguantar el 00 inicial.
Berto y Manex tuvieron las mejores ocasiones tras jugadas por banda derecha, que es por donde el equipo de Unai basó su ataque.
Se llegó al descanso con el 0-0 inicial y con un equipo, el blanquirrojo, empeñado en entrar por el centro y cayendo en la trampa del Ebro.
Salió con la misma idea el Logroñes, mucho toque en la zona de 3/4, pero sin que le llegaran balones claros a Berto.
Los cambios llegaron en el 60, hasta cuatro de una tacada, y al igual que la semana pasada Mari ocupó la posición de central en detrimento de Ugarte. Mari un jugador de muchos galones, una extensión del entrenador en el campo y un futbolista llamado a ser el mejor de los blanquirrojos.
Fue Manex el canterano, el que supo ver que no se llegaba por dentro. Avisó en el 64 con un disparo desde fuera que Mateo desvío a córner y anotó en el 68 con un disparo desde la frontal, que un defensa desvió para que el balón se introdujera en la portería visitante.
Fue Manex Rezola el mejor de los locales. Tuvo carácter, personalidad y lo que se pide un jugador al que se le da la oportunidad y la responsabilidad de ser ejemplo para el resto de la cantera.
Acabaron los de Unai con 10 por la expulsión de Cabetas.
Sin excesivo sufrimiento, pero con la tensión de jugar 15 minutos con uno menos los de Logroño defendieron el resultado.
Y así se llegó al final del partido, en el que Iñaki en su 12ª temporada como blanquirrojo, se retiró lesionado, dejando su puesto a Bobadilla.


