Si ayer eran los hosteleros, hoy ha sido la asociación de vendedores ambulantes de Calahorra la que ha mostrado, a través de una nota de prensa, su malestar con la decisión comunicada por Elisa Garrido, la alcaldesa de este municipio, de mantener la suspensión de la celebración del mercadillo de «los jueves».
Esta mañana el Consejo de Gobierno de La Rioja decidía no prorrogar las medidas extraordinarias y específicas adoptadas para contener la expansión del COVID en Calahorra, Arnedo y Rincón de Soto. Poco después, la alcaldesa de Calahorra daba una rueda de prensa en el Ayuntamiento para anunciar cuáles serían las medidas que el equipo de gobierno había decidido seguir aplicando en la capital de la Rioja Baja.
De nuevo, entre estas medidas extraordinarias y solo de aplicación en Calahorra, volvía a encontrarse la suspensión del mercadillo que cumplirá mañana, de esta manera, su cuarta semana de no desarrollo.
De esta manera se sigue impidiendo el desarrollo de la actividad de este sector económico, un sector que, como indican «desarrolla su actividad al aire libre» y en el que se mantienen todas las medidas de seguridad, incluida la distancia social, y en el que «no se han producido aglomeraciones desde que se trabaja en la situación actual del COVID-19»
El resto de medidas decretadas para Calahorra se refieren al cierre de parques infantiles (que fue adoptada por incumplimiento de aforo) y a la limitación, hasta el 13 de octubre, de algunos servicios municipales.
EL COMUNICADO COMPLETO
¡DE VERGÜENZA! A POR LA CUARTA SEMANA
Desde la asociación de vendedores ambulantes del mercadillo de Calahorra, pedimos soluciones ya.
A mediados del mes de septiembre se nos llama por teléfono y se nos dice que el mercadillo semanal de los jueves queda suspendido.
En ese momento la incidencia del COVID-19 en la Rioja Baja estaba en aumento, no entendimos muy bien la medida (ya que era lo único que se eliminaba para luchar con la curva en aumento), pero lo acatamos con resignación y paciencia a pesar de cumplir con todas las medidas de seguridad, distancia de seguridad entre puestos, facilitar gel desinfectante a nuestros clientes, llevar la mascarilla y lo más importante ESTAR AL AIRE LIBRE, medida que cada vez es más valorada por los expertos y según los últimos estudios una de las más importantes.
En ningún momento se han producido en el mercadillo aglomeraciones en el tiempo que llevamos trabajando con la situación actual del COVID-19, además cada jueves los agente de la policía local y protección civil vigilan que estas normas se cumplan y creemos que, salvo excepción, todo el mundo está concienciado.
No creemos que seamos un foco de contagio y como ustedes transmiten en sus ruedas de prensa, la relajación en el ámbito familiar y privado ha sido la que ha elevado la incidencia en Calahorra.
Ya se ha levantado el confinamiento y por lo tanto la movilidad, pero nosotros seguimos sin trabajar.
Somos muchas familias las que dependemos esto, y ya hemos consumido préstamos ICO, ahorros…, pero también deberían tener en cuenta el daño económico que supone para Calahorra no tener mercadillo los jueves, para pequeños comerciantes, bares, restaurantes….
No nos pueden tener en esta situación más tiempo.
Desde la asociación de vendedores ambulantes de Calahorra queremos que esto se solucione y que se valore nuestro trabajo que es como cualquier otro, ni más ni menos importante.
Solo queremos trabajar ya que desde el principio de la pandemia se ha dicho ¡NADIE VA A QUEDARSE ATRÁS!
ASOCIACIÓN DE VENDEDORES AMBULANTES DE CALAHORRA




