Como marca la tradición, los catones suben a Valbuena antes de la llegada de la celebración de San Adrián y Santa Natalia. Los valientes deberán recorrer los a 8,27 km que separan la cumbre de Autol con un desnivel acumulado de 400 m.
Lo mismo hicieron antes de las Navidades. Entonces fueron 100 personas pero es que la noche previa no se había coronado al catón y la catona.
Hoy eran bastantes menos, pero con las mismas ganas de disfrutar de una mañana deportiva que cuando fueron muchos más.
La cita era a las 9:00 de la mañana junto al escenario donde ayer muchos se congregaron para honrar a esos catones que fueran elegidos por sus quintos para representarlos en unas fiestas necesarias y adaptadas a las circunstancias de la pandemia.




