Cada vez son más los aficionados que se agolpan a las puertas del Palacio de los deportes de Logroño, instalación en la que esta noche se podrá ver en pantalla gigante la final de España.
El calor y los nervios han llegado a producir en algunos instantes pequeños empujones debido a que la ordenación de las filas no es la adecuada y todos tienen muchas ganas de entrar para animar, desde la distancia, a España en la final.
La zona, poco a poco, se sigue tiñendo del rojo de la selección.



