La capital riojana recibirá este miércoles a la delegación palestina, encabezada por su alcalde, Hanna Hanania, y celebrará dos jornadas de actos que culminarán el jueves con la firma oficial del acuerdo en el Ayuntamiento.
Logroño celebrará este miércoles y jueves el hermanamiento con la ciudad palestina de Belén con varios actos institucionales y simbólicos. El programa comenzará con la recepción de la delegación palestina, encabezada por su alcalde, Hanna Hanania, y finalizará con la firma del acuerdo entre ambas ciudades.
El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, junto con otros miembros de la Corporación municipal, dará la bienvenida a los representantes de Belén este miércoles, 30 de septiembre, en el marco de una visita que servirá para formalizar el vínculo entre ambas localidades.
Un olivo como símbolo de paz y cooperación
Uno de los actos centrales tendrá lugar este miércoles, a las 19:00 horas, en el Parque del Ebro, frente a la iglesia de Santiago. Allí se plantará un olivo como símbolo del hermanamiento y del compromiso compartido de ambas ciudades con la paz, la cooperación y la cohesión social.
En el acto participarán representantes de las delegaciones logroñesa y palestina, junto con niños y niñas del movimiento scout y miembros del Consejo de Infancia, el Consejo de la Juventud y el Consejo Social de la ciudad.
También asistirán representantes de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y de la comunidad ortodoxa de Logroño. La jornada contará, además, con una actuación del Coro Jorbalán.
Los actos concluirán el jueves 1 de octubre con la firma del acuerdo de hermanamiento en el Ayuntamiento de Logroño. El documento será rubricado por los alcaldes de ambas ciudades, Conrado Escobar y Hanna Hanania.
El Pleno municipal aprobó el hermanamiento el pasado 3 de septiembre, dando así luz verde a la iniciativa que permitirá establecer oficialmente este vínculo entre Logroño y Belén.
Belén, una ciudad de referencia histórica y religiosa
Belén se encuentra en Cisjordania, a unos nueve kilómetros al sur de Jerusalén, y cuenta con una población aproximada de 30.000 habitantes.
La ciudad es identificada tradicionalmente por el cristianismo como el lugar de nacimiento de Jesucristo y alberga numerosos enclaves de interés histórico y religioso. Entre ellos destaca su conjunto monumental, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.




