En el control de esta pandemia, no vale que la mayoría cumplamos, debemos cumplir TODOS Y TODAS; porque si unos pocos fallan, insisto, aunque sea una minoría, fallamos TODOS.
LA PRIORIDAD
En esta situación de pandemia, nuestra prioridad como Gobierno es salvar vidas. Esa prioridad nos ha impulsado, desde la llegada del coronavirus, a adoptar cientos de medidas.
UNA LABOR DE TODOS Y CADA UNO
Es fundamental que todos y todas cumplamos. La responsabilidad debe ser individual.
En el control de esta pandemia, no vale que la mayoría cumplamos, debemos cumplir TODOS Y TODAS; porque si unos pocos fallan, insisto, aunque sea una minoría, fallamos TODOS.
LAS MEDIDAS
No nos ha temblado el pulso cada vez que hemos implementado medidas restrictivas, lo hemos hecho siempre con anticipación según la evolución de los datos epidemiológicos.
Y hemos acompañado esas medidas de otras de apoyo al sostenimiento de la economía y de protección de los miembros más vulnerables de la sociedad.
Pero la realidad es que estas medidas limitativas, mantenidas en el tiempo, pierden efectividad.
Los resultados obtenidos no están siendo los deseados.
RESPETAR LOS AISLAMIENTO
Hay que respetar escrupulosamente los aislamientos y confinamientos preceptivos en caso de ser positivos o haber tenido contactos con uno.
DETECCIÓN
Estamos detectando cada vez más casos pero también tenemos que ser conscientes de que si no los detectamos a tiempo, la capacidad de transmisión de esta enfermedad se multiplica exponencialmente.
Cada persona con coronavirus, que todavía no haya sido diagnosticada, puede contagiar, en sólo un par de días, a otras 4 personas. Este crecimiento exponencial lo tenemos que frenar entre todos.
No se trata de ser alarmistas, se trata de ser realistas. No podemos mirar para otro lado. Este escenario tan negro sería el que nos espera si no actuamos en todo momento, todos los días, a todas horas.
OTROS PROBLEMAS ASOCIADOS A LA PANDEMIA
Existe ya evidencia que relaciona el avance de la pandemia en una sociedad con el aumento del estrés social, de problemas de salud mental, violencia de género, adicciones y otras derivadas más difíciles de medir que suponen igualmente una responsabilidad menos visible que igualmente debemos gestionar.
LA RESPONSABILIDAD DE LA HOSTELERÍA
No hemos considerado necesario decretar el cierre total de la hostelería. El sector está adoptando todas las precauciones y el principal riesgo de contagio reside más en la relajación de algunos de sus clientes en momentos puntuales que en los propios establecimientos.



