Ayer, 7 de marzo, se volvió a reunir un grupo muy heterogéneo de mujeres de todo el valle del Cidacos en Arnedo para celebrar el 8 de Marzo.
Mujeres diversas y rurales, llegadas hace poco al movimiento feminista y otras veteranas de los primeros movimientos que surgieron en La Rioja. Todas unidas para que nuestra voz se siga escuchando por todo el valle.
Debido a las medidas de seguridad frente al Covid-19 decidieron crear un acto diferente, y la simbología de una serpiente morada recorriendo las calles ayudó con la visibilidad y la celebración de las mujeres unidas aún guardando la distancia de seguridad.
La finalización del acto tuvo lugar en la Plaza de España de Arnedo, con una serpenteante fila de mujeres de morado entre humo bailando al son de la música. La lectura del manifiesto se llevó a cabo ante las personas que se congregaron guardando las debidas distancias de seguridad y con mascarilla. Debido a la situación sanitaria se pidió a los asistentes que se abstuvieran de cantar consignas debido a la dispersión de los aerosoles, y resultó un acto más sobrio de lo que estamos acostumbrados a ver en este tipo de celebraciones. Pero en ningún momento menos poderoso.
Los actos que llevamos a cabo las mujeres estos días no sólo tienen el fin de reivindicar las desigualdades que nos siguen atravesando, también demostramos con ellos que estamos unidas en la lucha común por un mundo más igualitario y acogedor para todas personas. Para todos los seres vivos!
La sororidad y apoyo mutuo que compartimos en la preparación del 8 de marzo refuerza nuestros lazos y nos hace ver que no estamos solas, que juntas somos más fuertes, y que unidas no nos van a parar.
A pesar de todas las voces que se han alzado estos días pasados en contra de la celebración de un 8 de marzo en pandemia no han conseguido callarnos.
Y hemos alzado la voz por todas las que ya no pueden porque se la han arrebatado, por aquellas que siguen atrapadas con personas que creen ser sus dueños, por las sostenedoras de la vida, atrapadas en dobles jornadas, por los derechos que todavía nos quedan por conseguir.
Bravas Mujeres del Valle. Bravas todas las mujeres.



