Victoria por 1-0 balsámica para el conjunto de Mere ante el San Sebastián de los Reyes en duelo donde la UD Logroñés superó los fantasmas de Lezama tras veinte minutos iniciales malos, se reecontró a si misma tras el gol y mereció más renta.
Ha arrancado el duelo en Las Gaunas plomizo, sin tensión y con muy poca intensidad. El acierto en las jugadas era escaso y las jugadas trenzadas no se vieron en ningún momento.
La UD Logroñés aún seguía con el traspiés en la cabeza del fin de semana pasado y los miedos podían al atrevimiento. Por su parte, el San Sebastián de Los Reyes, estaba cómodo y no iba a ponerle al partido más ritmo del que ya había, no era su objetivo.
Algunos acercamientos al área rival por parte de los madrileños, sin peligro alguno, y alguna carrera de Dubasin fueron el mayor peligro que se pudo vivir en los primeros veinte minutos de encuentro. Bañuz, se tomaba su tiempo en cada saque de puerta que le tocaba ejecutar y la grada protestaba. No había prisa en los madrileños. Y entonces, llegó el gol.
A los veinticuatro minutos, la defensa visitante erraba en un mal pase en la salida de balón que recogía Dubasin en tres cuartos de campo, temporizaba y entregaba el esférico a Guarrotxena que, solo ante el portero, batía por bajo al palo largo para poner al 1-0. Era el primer disparo a puerta hasta entonces por parte de ambos equipos.
El tanto animó al bloque de Mere que empezó a llegar al área con facilidad y continuidad. Tres acercamientos con mucho peligro pudieron servir para poner el 2-0 pero no hubo acierto. El ‘Sanse’ estaba noqueado y seguía con el error pesando mucho en su estado de ánimo.
Ya en la recta final de la primera mitad empezó a recomponerse el bloque visitante que volvió a acercarse a las inmediaciones de Serantes pero sin poner en apuros al meta riojano. Con 1-0 se llegaría al descanso.
En la reanudación salió mucho más asentada la UD Logroñés. De inicio cercó el área rival y no sufría apuros en defensa. Era la dominadora del choque en el arranque de la segunda mitad y gozaría de constantes ocasiones para ampliar su renta.
Primero Guarrotxena no lograría superar a Bañuz y en la continuación el esférico le caía al propio Iker pero cruzaba en exceso. Contesto el Sanse con una jugada de peligro que Herrando sacaría bien al irse al suelo por bajo. Poco más tarde, llegaría otra doble ocasión clarísima para los riojanos.
Dubasin se marcaría una jugada personal de jugador de otra categoría dejando a varios rivales por el camino hasta llegar al área donde filtra un pase para Guarrotxena que no consigue batir a Bañuz, el rechace le cayó a Iñaki que cedió atrás para Alfaro pero el disparo del extremo lo despejó un defensa.
El duelo tomó un ritmo frenético. Todo lo contrario a la primera mitad. Con la UD Logroñés y el Sanse enfrascados en un intercambio de golpes constantes. No le beneficiaba al bloque de Mere y empezó a poner calma al duelo, se hizo con la pelota y contemporizó para evitar sustos.
Dejó que el tiempo corriese y logró que en el descuento nada sucediese para sumar tres puntos en un choque en donde el equipo ha superado los fantasmas que aún coleaban de Lezama, se ha reencontrado a sí mismo y ha merecido ganar por una renta mayor.




