Volvió Daza a la portería en el artificial de Luchán, en un juego de rotaciones que nadie más allá de Sergio Rodríguez entiende. Y salió la UD Logroñés sabiendo de las victorias de sus rivales en la lucha por el liderato.
Mucha intensidad de la SD Ejea y mucha presión para parar el centro del campo blanquirrojo, de línea de 5 (Madrazo, Pau, Garrido, Curro y Agüero) y que no conectara con Lupu.
Un partido en el que no pasaba nada, de mucho respeto y en el que en 5 minutos Alex Daza con 2 fallos estrepitosos (1-0 y 2-0) tiró por tierra la ilusión y la obligación de mantener la distancia con los de arriba.
El 1-0 llegó en el minuto 10 tras una cesión de Yasín que Daza atrapó con las manos. Y todo ello en medio de una concatenación de errores: del arbitro por no pitar falta, del 2 por ceder y no tirarse y, por último, de Daza cogiendo un balón cedido por su compañero. Un día más en la oficina.
El 2-0, en el 15 tras un error vergonzoso de Daza que sin ningún tipo de presión entregó el balón al delantero rival para que cediera a su compañero y a puerta vacía hiciera el segundo.
Y el 3-0 en el 17. Como cuchillo en mantequilla, entró por banda derecha el Ejea para poner el balón en área pequeña y en ridículo a los centrales (Bobadilla y Monreal)
Tres goles en 7 minutos, a los que los de Logroño no pusieron oposición durante, ni reacción después. Y es que tras los errores del meta, el equipo quedó noqueado y deambulando por el campo.
Solo inquietó Iñaki con una falta directa que sacó el meta aragonés a la media hora, cuando aún se podía soñar con meterse en el partido. Espejismo.
Poco o nada más dio de si la primera parte que terminó con un justo 3-0 fruto de los errores y la falta de reacción del equipo alineado por Sergio Rodríguez.
Tras la reanudación no hubo reacción, ni orgullo, ni coraje y fueron los de las 5 villas los que salieron con más intensidad.
Tuvo Ricky la oportunidad de recortar distancias, pero solo ante Troya cruzó el balón demasiado. A la hora de partido disparó por primera vez entre palos el Logroñés, fue Madrazo y fue inofensivo.
En el 64 la SD Ejea se quedó con 10, lo que aprovecharon los de Sergio para hacer NADA. Con una SD Ejea muy cómoda y una UD Logroñés entregada, se llegó al final del que seguramente sea el peor partido de la historia del Club de F. Revuelta.


