La SD Logroñés ha vuelto a protagonizar un partido muy disputado y bonito, como vienen siendo casi todos los encuentros de los blanquirrojos. Por desgracia para los de Llona, aunque el partido pudo caer para cualquiera de los dos lados, los riojanos regresan de vacío.
Por lucha, por el juego desplegado, por el pundonor mostrado hasta el último segundo, los blanquirrojos merecieron más en un partido muy vertical, por parte de ambos conjuntos, y vibrante.
El partido comenzó con los de Llona adelantándose en el marcador. Daniel Sandoval marcaba, asistido por Calderón desde banda derecha, en el minuto once tras una transición con gran velocidad. Los riojanos rompían el cerco celtiña y el acoso de los primeros minutos.
Pudo empatar el Celta segundos después, pero Manuel Cristobal mandó su remate al palo. Seguía dominando el Celta en el campo y la SD Logroñés en el marcador, un marcador que pudo ampliarse en el 17 si el disparo de Sandoval, otra vez Sandoval, no se hubiera ido lamiendo el poste.
Minutos después fue Calderón el que protagonizó, con la misma suerte y por la otra banda, una jugada parecida. En esta ocasión, un saque largo y medido de Castillo buscando al delantero rojiblanco propició la jugada que terminó con un disparo cruzado raso que se fue fuera por poco.
Con los riojanos por delante se alcanzó el descanso; sin embargo, el poco de la reanudación del duelo, exactamente en el minuto 51, Miguel Rodríguez ponía el empate con un gran gol fruto de un buen disparo colocado en la base del poste.
En el 59 volvía a adelantarse la SD Logroñés en una gran jugada. Soberón se sacaba un extraordinario remate que de manera espectacular detenía Ruli. El rechace quedó suelto y fue recogido por Calderón, que asistió a Sandoval para que éste; dentro del área solo, muy solo; hiciera el segundo. 1-2 y media hora por delante.
El partido seguía muy vivo. Cedric la ponía en el área en el 71 y Fran, entorpecido por un defensa, lograba sacar desde el suelo un remate raso que, con Castillo vencido, se iba pegado a la base del poste. Amenazaba el equipo celeste que no logró aquí el empate; aunque si lo hizo dos minutos después de penalti. Miguel caía en el área y el árbitro no lo dudo. Señaló penalti Holsgrove, de manera inapelable, lanzó y marcó.
Ambos equipos buscaban el gol, pero el que lo encontró fue el equipo local. Por primera vez en el encuentro los de Onésimo se ponían por delante gracias a un gol convertido por Fabricio en el 80. Tras una gran asistencia, el balón llegaba al área y el brasileño lo remató a placer.
Siguió insistiendo la SD LOgroñés que en ningún momento bajó los brazos. Los visitantes lo luchaban todo y muestra de ello es como Soberón, rodeado de varios defensas, luchó un balón en el área y logró sacar un disparo en el 88.
Los blanquirrojos dispusieron de una falta centrada, aunque algo lejana, que Emilio Lozano lanzó directo a puerta yéndose por alto el balón. Sigió, siguió y siguió acosando la meta contraria la SD Logroñés, con Castillo incluido. En mitad de ello, Diego Esteban se sacó un disparo duro, pero centrado; Castillo, sí Castillo, el portero protagonizaba un espléndido corte en el centro del campo. El partido estaba loco y en esa locura podía llegar el empate. Los riojanos avasallaban a los celtiñas una y otra vez; pero cuando el balón terminó perdiéndose por línea de fondo, el árbitro decidió pitar el final de un vibrante encuentro en el que la SD Logroñés mereció más



