El Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha un programa piloto con exoesqueletos en el ámbito sanitario y asistencial con el objetivo de reducir riesgos laborales. La iniciativa contempla la implantación de cuatro dispositivos en el Servicio Riojano de Salud (SERIS), el CAPDP Santa Lucía de Fuenmayor y la Residencia Los Manitos de Calahorra.
Los equipos seleccionados son del modelo Herowear Apex Suit 2, considerados entre los exoesqueletos lumbares pasivos más avanzados. Su uso permite disminuir hasta en un 40 % la fatiga y la tensión muscular en la espalda, lo que los sitúa como una herramienta relevante para prevenir trastornos musculoesqueléticos.
El proyecto está impulsado por la Consejería de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo, en colaboración con la Consejería de Salud y Servicios Sociales. Dos de los dispositivos se destinarán a hospitales del SERIS, mientras que los otros dos se emplearán en centros residenciales con personas dependientes.
La medida responde a los datos de siniestralidad laboral en la comunidad. Entre 2021 y 2024, el 34,1 % de los accidentes de trabajo se debieron a sobreesfuerzos físicos. Además, el 88 % de las enfermedades profesionales registradas entre 2008 y 2024 estuvieron vinculadas a posturas forzadas o movimientos repetitivos.
Tras un periodo inicial de tres meses, el Ejecutivo recopilará datos para evaluar la eficacia de los dispositivos. El programa se prolongará hasta finales de año, momento en el que se analizará una posible implantación definitiva.
Desde el Gobierno regional subrayan que estos equipos pueden resultar especialmente útiles en sectores donde no es posible eliminar completamente el riesgo físico, como el sanitario y el asistencial. En estos ámbitos, la carga física derivada de la manipulación de pacientes y tareas repetitivas sigue siendo elevada.

En el sector sanitario, los accidentes por sobreesfuerzo representaron el 9,1 % del total entre 2008 y 2024, con una incidencia destacada en la espalda. En centros residenciales, este tipo de accidentes alcanzó el 55 %, lo que refuerza la necesidad de medidas preventivas específicas.
El modelo elegido, lanzado en 2023, es un exotraje lumbar sin motores ni baterías, con un peso aproximado de 1,4 kilos. Su desarrollo parte de investigaciones biomecánicas iniciadas en la Universidad de Vanderbilt y cuenta con validación científica y pruebas en distintos sectores profesionales.

Además, la convocatoria 2026 del Programa Cheque de Seguridad e Igualdad incluirá ayudas para la adquisición de exoesqueletos en empresas riojanas, tanto para asistencia lumbar como para trabajos por encima de los hombros, ampliando así las medidas de prevención ergonómica en el ámbito laboral.



