La Rioja destina 500.000 euros en 2026 para impulsar el pequeño comercio en municipios de menos de 300 habitantes
El Gobierno de La Rioja aprobará una inversión de 500.000 euros en 2026 para apoyar el pequeño comercio rural, dirigida a municipios y núcleos con una población igual o inferior a 300 habitantes. La medida busca garantizar la continuidad de servicios básicos en las localidades con menor densidad demográfica.
El acuerdo, autorizado por el Consejo de Gobierno este 8 de abril, permitirá lanzar una nueva convocatoria de subvenciones para comercios y venta ambulante en el medio rural. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 65,5 % de los municipios riojanos —114 de un total de 174— se encuentran en esta situación.
Las ayudas cubrirán tanto el desarrollo de la actividad comercial como los gastos de inversión. En concreto, se incluyen actuaciones de mejora o rehabilitación de locales comerciales y la adaptación de vehículos destinados a la venta ambulante, como los camiones-tienda.
El sistema de concesión valorará distintos criterios. Entre ellos, el tamaño del municipio —con mayor puntuación para los más pequeños—, la presencia de productos de proximidad o kilómetro cero, el número de establecimientos abiertos y la contribución al empleo, especialmente femenino.
La convocatoria incorporará además cambios introducidos en febrero. Entre las novedades figuran la exigencia de domicilio fiscal en La Rioja, la ampliación del plazo de solicitud a 30 días hábiles y el aumento de los códigos CNAE subvencionables, con el objetivo de ampliar el alcance de las ayudas y reducir exclusiones.
En la convocatoria de 2025 se registraron 35 solicitudes, de las que 18 resultaron beneficiarias, con un importe total concedido de 87.673 euros.
Estas iniciativas se enmarcan en la estrategia de apoyo a la economía social en el medio rural, reconocida por su papel en el mantenimiento de servicios esenciales y en la cohesión territorial. La normativa autonómica vigente refuerza este modelo, que prioriza el interés social y el arraigo frente a la rentabilidad económica.



