La Rioja arrancará la vacunación frente al COVID el 27 de diciembre
“Estamos perfectamente preparados para hacer el almacenamiento, distribución y vacunación” ha afirmado el director general de Salud Pública, consumo y cuidados del Gobierno de La Rioja, Pello Latasa.
“Estamos perfectamente preparados para hacer el almacenamiento, distribución y vacunación” ha afirmado el director general de Salud Pública, consumo y cuidados del Gobierno de La Rioja, Pello Latasa.
Se prevé que la vacunación comience a realizarse el 27 de diciembre. Para que esto sea así, previamente se espera y no se duda de que, en tres días, el comité de medicamento de uso humano de la EMA le conceda la autorización condicional a la vacuna de Pfizer y que el 24 se autorice su comercialización en la Unión Europea. Tras ello, el día 26 se iniciaría su distribución desde Bélgica a los puntos de vacunación autorizados. El número de unidades de este primer envío se establecerá de manera proporcional a la población incursa en cada grupo de riesgo priorizado.
Fuentes ministeriales señalaban ayer que la intención es comenzar a vacunar a la par; no sólo en todos los países de la Unión Europea, sino también en todas las comunidades autónomas; para transmitir una imagen de unidad en la lucha contra el virus.
Latasa ha reconocido que desconoce el número de unidades que llegarán a La Rioja. Tampoco se sabe, según indican ayer fuentes del Ministerio de Sanidad y confirmaba hoy el propio ministro Illa, el número de unidades que llegará a España en este primer envío ya que todo dependerá del número de unidades que libere la farmacéutica.
LA VACUNACIÓN
Pello Latasa ha apuntado que tenemos mucha experiencia en hacer campañas de vacunación “llevamos años, décadas, con programas de vacunación que funcionan muy bien. Las coberturas en nuestra comunidad son muy buenas y esta campaña no tiene por qué ser diferente a las anteriores”. A pesar de ello, Latasa ha reconocido que “aquí hay unos desafíos logísticos adicionales y precisamente todo el trabajo conjunto es para solventar estos desafíos”.
Las peculiaridades de la vacuna de Pfizer, entre otras cosas, hacen necesario un sistema diferente de almacenamiento y una formación especializada para evitar romper, en cada uno de los procesos, su efectividad.
Como ya se conoce, la vacuna debe conservarse a -80º y por ello la distribución se hará acompañada de nieve carbónica. También es importante, aunque no esencial si no se pretende almacenar, disponer de ultracongeladores puesto que, una vez que la vacuna deja de estar congelada, puede conservarse durante cinco días en nevera a la temperatura habitual a la que se conserva cualquier otra vacuna. Sin embargo, una vez que la vacuna es diluida en su disolvente, el tiempo de mantenimiento de este fármaco se reduce drásticamente a muy pocas horas.
A pesar de ello, a nueve días del posible comienzo de la vacunación no se ofrece información sobre el número de ultracongeladores disponibles en este momento y el personal formado específicamente en la vacuna de Pfizer en nuestra comunidad. “Se está diseñando todo este operativo”, respondían a estas cuestiones desde la Consejería de Salud ayer por la tarde.
Por tema de seguridad, Latasa ha rehusado contestar al centro de almacenamiento y distribución que se realizará “eso debe de permanecer, en la medida de lo posible, en el ámbito de la discreción.
En esta primera fase de vacunación se comenzará por las personas más vulnerables que viven en residencias y sus trabajadores y por los trabajadores sanitarios de primera línea.




