La investigación sobre el asesinato de la estudiante española Claudia Tacoronte Aguilera, de 21 años, apunta como principal hipótesis a un robo violento frustrado que terminó con la joven apuñalada mortalmente en Cuautla, en el estado mexicano de Morelos.
Según la línea de investigación manejada por la Fiscalía mexicana, el presunto agresor habría intentado robar a Claudia y la habría perseguido cuando la joven trataba de escapar y refugiarse en la Casa de la Cultura de esta localidad, situada a unos 100 kilómetros al sur de Ciudad de México.
Los investigadores consideran que el crimen no estaría relacionado con una relación previa entre el agresor y la víctima. De acuerdo con la información disponible, ambos serían desconocidos y el ataque se habría producido en el contexto de ese supuesto intento de robo.
Los testimonios recabados hasta ahora apuntan a que el hombre siguió a Claudia mientras la joven trataba de ponerse a salvo. Finalmente, el sospechoso la habría alcanzado y la habría atacado con un arma blanca.
Un joven mexicano que presenció los hechos llegó a grabar parte del ataque y posteriormente difundió las imágenes en redes sociales. El testigo también habría tratado de seguir al agresor junto a otras personas después de la agresión, aunque no consiguieron alcanzarlo.
La investigación trata ahora de reconstruir con precisión qué ocurrió durante esos minutos y, especialmente, cómo se inició el supuesto intento de robo y qué llevó al agresor a atacar a la estudiante.
Las cámaras pueden ayudar a reconstruir el crimen
Las autoridades disponen además de imágenes de cámaras de seguridad en las que aparece el presunto asesino huyendo del lugar después del ataque.
El hombre aparece con una camiseta blanca y una mochila negra. Primero se aleja caminando y posteriormente comienza a correr cuando considera que puede abandonar la zona sin ser observado.
A estas imágenes se suma otra grabación obtenida en un comercio en la que aparece un hombre con características físicas y vestimenta similares cuando, presuntamente, intentaba robar una bicicleta horas antes del asesinato.
Esta última pista ha cobrado relevancia dentro de la investigación y ha permitido difundir imágenes del sospechoso para facilitar su identificación y localización.
La respuesta de emergencias, también bajo investigación
Otro de los elementos que rodean al caso es la atención recibida por Claudia después de ser apuñalada. El testigo que grabó el ataque asegura que realizó varias llamadas al servicio de emergencias para solicitar asistencia.
Según su relato, las llamadas no fueron atendidas durante más de 15 minutos. Cuando finalmente llegaron los servicios sanitarios, la estudiante española ya había fallecido.
La investigación deberá determinar ahora tanto la responsabilidad del autor del ataque como las circunstancias que rodearon la respuesta de los servicios de emergencia.
Claudia Tacoronte era estudiante de intercambio de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), institución que confirmó su fallecimiento y reclamó una investigación exhaustiva para esclarecer el crimen.






