La FER ha solicitado la rectificación y dimisión del Ministro de Consumo, Alberto Garzón después de que, según consideran «ha vuelto a proyectar una mala imagen de la calidad de los productos españoles, esta vez despreciando a la industria cárnica y al sector ganadero en el medio rural, una de las actividades esenciales de la economía riojana y de su actividad empresarial».
Y ministro de Izquierda Unida ha señalado en el periódico «The Guardian» el pasado 26 de diciembre que «España exporta carne de mala calidad de animales maltratados, que contaminan el suelo y el agua en el medio rural y cuya sostenibilidad es muy escasa».
Por ello desde la FER consideran que no puede permanecer ni un minuto más en este cargo público tras proyectar una mala imagen de la calidad de la industria cárnica y realizar un ataque tan directo al sector agrario y ganadero rural, despreciando la actividad de las empresas cárnicas.
«Estas declaraciones suponen un gravísimo daño al esfuerzo, a la calidad y a la buena imagen de un sector integrado por un elevado número de explotaciones rurales y empresas cárnicas que desarrollan una labor fundamental para nuestra economía y que se han caracterizado en los últimos años por consolidar una imagen de calidad del producto y de buen hacer en el mercado internacional», apuntan desde la patronal.
Además, en la FER creen que esto demuestra el «desconocimiento de la realidad de este alto cargo con responsabilidad en la gestión de la industria cárnica y supone un perjuicio muy considerable a la seriedad y a la sostenibilidad de las empresas».
«La Rioja es un ejemplo de calidad de la industria cárnica. La economía regional tiene un componente muy importante de empresas que se singularizan ya no solo por la calidad de sus productos cárnicos, sino por una gestión basada en el respeto a nuestro entorno medioambiental y a la sostenibilidad de su actividad, con una clara preocupación en la adecuada gestión de los recursos naturales2, sostienen.
La Rioja se ha ganado a pulso una imagen de calidad y sostenibilidad de los productos cárnicos, que un ministro de Consumo, haciendo gala de su irresponsabilidad, no puede ahora echar por tierra. Por tanto, Alberto Garzón para no seguir dañando a la economía riojana y española.




