Un total de 56 personas han participado en el ejercicio, que recreó un siniestro con víctimas, incendio y derrame de combustible.
El Aeropuerto de Logroño-Agoncillo fue escenario este jueves de un simulacro de accidente aéreo de gran magnitud. El objetivo fue evaluar la eficacia de los protocolos de emergencia y la coordinación entre los distintos servicios implicados.
El ejercicio simuló la caída de una aeronave con 56 personas a bordo —52 pasajeros y 4 tripulantes— tras declarar una emergencia durante la maniobra de despegue por pérdida de sustentación.
El siniestro ficticio se produjo en una parcela del municipio de Agoncillo. El impacto ocasionó la rotura del fuselaje, desprendimiento de alas y motores, separación de la cola, un derrame de combustible y un posterior incendio.
El balance simulado contemplaba 39 fallecidos, 4 heridos graves en estado inestable, 3 graves estables, 5 heridos leves y 5 personas ilesas.

La actividad permitió poner a prueba los tiempos de respuesta y el conocimiento de los procedimientos entre todos los colectivos participantes, tanto internos como externos al aeropuerto.
Entre los medios de Aena que intervinieron se encontraban el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), la Torre de Control (ENAIRE), la compañía de handling, y los servicios técnicos, de mantenimiento y vigilancia.
Por parte de entidades externas participaron SOS Rioja, RiojaSalud, Guardia Civil, Bomberos del Ayuntamiento de Logroño y del Gobierno de La Rioja, Cruz Roja, Air Nostrum y el Ayuntamiento de Agoncillo, además de estudiantes de enfermería y técnicos sanitarios.
El simulacro fue supervisado por evaluadores de los distintos organismos, y las conclusiones obtenidas se utilizarán para seguir mejorando la eficacia de la respuesta ante emergencias reales.


