El alfareño Carlos Pérez y su cantar volvieron a reconquistr ayer Calahorra. De nuevo, el cantante y showman se metieron al público calagurritano en el bolsillo a golpe de quejido profundo y duende.
Porque si algo tiene este riojabajeño es duende, aunque a él le gusta denominarlo poca vergüenza. Un artista de los pies a la cabeza pasó ayer por el Casco Antiguo calagurritano en el inicio de sus fiestas.



