Festín de goles y juego de los de Diego Martínez ante el Gernika en un encuentro que no comenzó de la mejor manera posible. Y es que dormida, muy dormida, saltó la UD Logroñés al campo y ya, en el minuto 3, perdía 1-0. El primero del Gernika lo anotó Gallastegui. Pero la sangría pudo ser aún mayor
Debajo de los palos, con los pies, salvaba con los pies el portero Kike Royo a los suyos cuando a penas había trascurrido seis minutos de duelo. Mal, muy mal, inicio de partido.
La UD Logroñés no estaba cómoda en el campo y esto se notaba. En el minuto 13 el larguero de la meta riojana temblaba ante el disparo de Badiola. De nuevo se salvaba el segundo.
En el minuto 19, en una jugada aislada, un gran pase de Yasín en profundidad propició el gol de Joni. El delantero logroñés con pasado osasunista no desaprovechó la asistencia de Segin, tras ganar la línea de fondo, para poner el empate.
Después, en el 32, Urcelay le ponía un caramelizo al corazón del área a Jony y este, con un gran remate de cabeza, lo metía dentro de la portería de manera incontestable.
La UD Logroñés se había salvado en los primeros instantes sin hacer demasiado y había logrado remontar el encuentro con dos zarpazos de puro nueve protagonizados por un inspirado Jony.
Cinco minutos tardó el exrojillo en cerrar su hat trick desde que el partido regresara de vestuarios. Jony se lo fabricó, lo guisó a fuego lento y lo sirvió por encima del guardameta como un auténtico golazo.
Este partido nada se parecía a lo visto en los primeros instantes y a lo sufrido en Zubieta. En el 61, de penalti, tras una mano de un defensor en el área, lo confirmaba Iñaki.
Al poco de sacar del centro del campo, a media hora de la conclusión del partido, un robo de los blanquirrojos dio paso al quinto de los locales, obra de Álex Arias. 5-1 en un abrir y cerra de ojos en un partido que los locales pudieron complicarse en los diez primeros minutos.
Las Gaunas ovacionó en su salida a Jony y Madrazo que salieron del campo para dar entrada a Unai y Yurrebaso. Con los cambios, se daba descanso a los dos sustituidos y minutos a las dos incorporaciones.
El sexto, que llegó en el 85, fue obra de Enzo. Dos minutos después, con la aparición de un segundo balón en el área, se armó el lío que terminó con un nuevo penalti al entender el trencilla que esta situación era motivadora de una infracción en el área.
Cogió el balón el capitán, Iñaki; pero, como buen capitán y sabiendo que Yurrebaso necesitaba marcar más que él, le cedió el esférico. Yurrebaso no falló y logró el séptimo de la tarde.
Con 7-1 acabó un partido que comenzó con dudas e incluso murmullos y pitidos en la grada. Con este resultado, a la espera de que concluya la jornada, la UD Logroñés regresa a puestos de playoff encaramándose a la cuarta posición.




