Felipe VI alerta en su discurso de Navidad sobre los extremismos y llama a cuidar la convivencia democrática
El rey Felipe VI ha pronunciado su Mensaje de Navidad desde el Palacio Real de Madrid, eligiendo en esta ocasión el Salón de Columnas, uno de los espacios de mayor simbolismo institucional de la residencia oficial.
La elección del escenario no ha sido casual. En este mismo salón se firmó el Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas el 12 de junio de 1985, un hecho del que se cumplen 40 años y que refuerza el carácter europeo del mensaje del monarca y su vinculación con la Unión Europea.
El discurso ha tenido una extensión de 1.126 palabras y una duración de 9 minutos y 2 segundos, que se ha ampliado hasta 10 minutos y 29 segundos con la inclusión de los himnos.
El rey Felipe VI ha advertido en su discurso de Navidad del riesgo que suponen los extremismos, el radicalismo y la desinformación para la convivencia democrática, que ha definido como “una construcción frágil” que requiere el compromiso de toda la sociedad.
El mensaje, el duodécimo desde su proclamación como jefe del Estado, se ha pronunciado desde el Salón de Columnas del Palacio Real, escenario elegido también el año pasado, y por primera vez con el monarca dirigiéndose a los ciudadanos de pie.
Felipe VI ha subrayado que la convivencia “no es un legado imperecedero” y ha apelado a la responsabilidad individual y colectiva para preservar la confianza en la democracia. En este sentido, ha planteado la necesidad de reflexionar sobre qué puede hacer cada ciudadano para fortalecerla y qué límites no deben traspasarse.
Durante un discurso de algo más de nueve minutos, el rey ha defendido el diálogo como herramienta esencial para afrontar los problemas comunes y ha reclamado respeto en el lenguaje público y en la escucha de opiniones diferentes.
También ha pedido una especial ejemplaridad de los poderes públicos, al considerar que la crispación y la tensión política generan desafección y deterioran la credibilidad de las instituciones democráticas.
Felipe VI ha recordado el espíritu de consenso de la Transición, coincidiendo con el 50 aniversario de su inicio, como referencia para superar desacuerdos y afrontar los retos actuales desde la responsabilidad compartida.
El monarca ha señalado la Transición como un ejemplo de convivencia, destacando que permitió transformar la incertidumbre en un proyecto común que dio lugar a la Constitución de 1978, concebida como un marco inclusivo para la diversidad de España.
Asimismo, ha recordado el 40 aniversario de la firma del Tratado de Adhesión a la Comunidad Económica Europea, rubricado en el mismo salón desde el que ha pronunciado el mensaje, subrayando su papel en la modernización del país y en el afianzamiento de las libertades democráticas.
Según el rey, estas cinco décadas han supuesto una transformación profunda marcada por el pluralismo político, la descentralización, la apertura exterior y la prosperidad, aunque ha reconocido que el país afronta actualmente “tiempos exigentes”.
Crisis de confianza y desafíos sociales
Felipe VI ha alertado de una “inquietante crisis de confianza” en las sociedades democráticas y ha señalado que los extremismos y populismos se alimentan de la desinformación, las desigualdades y el desencanto social.
En el tramo final del discurso, se ha referido a problemas como el aumento del coste de la vida, las dificultades de acceso a la vivienda, la conciliación laboral y familiar y el impacto de los fenómenos climáticos extremos, cada vez más frecuentes y en ocasiones trágicos.
El mensaje ha concluido con un llamamiento a avanzar mediante acuerdos y renuncias, apelando a la capacidad de la sociedad española para afrontar los desafíos de forma conjunta, y con la felicitación navideña en las lenguas cooficiales del Estado.
Es la tercera vez que Felipe VI elige el Palacio Real para su mensaje navideño, tras hacerlo en 2015 desde el Salón del Trono y en 2024 desde este mismo espacio.
Por primera vez, el Rey ha intervenido de pie, reforzando la solemnidad del acto. El hecho de que Felipe haya pronunciado el discurso de pie ha sido una sugerencia de Rosa Lerchundi, nueva directora de la Comunicación de Casa Real.
Ha optado por una imagen sobria, con traje azul marino, camisa blanca y corbata terracota, acorde con el tono institucional del discurso. En la despedida, ha felicitado la Navidad en las lenguas cooficiales, como es habitual.
La escenografía ha subrayado el mensaje institucional. A la derecha del monarca se han situado las banderas de España y de la Unión Europea, mientras que a la izquierda han destacado los elementos navideños, entre ellos un Misterio del siglo XVIII perteneciente a Patrimonio Nacional y un árbol de Navidad.
El fondo del Salón de Columnas ha mostrado algunas de sus obras más representativas, como el tapiz del siglo XVII sobre Los Hechos de los Apóstoles, varios bustos romanos y la escultura Carlos V y el Furor, copia decimonónica del original conservado en el Museo del Prado.
La cabecera del mensaje ha estado acompañada por imágenes nocturnas del Palacio Real de Madrid, desde la Plaza de Oriente hasta el interior del edificio, creando una transición ceremonial hasta la intervención del Rey.
El cierre del discurso, durante el Himno Nacional de salida, ha repasado la actividad institucional de la Familia Real en 2025, con imágenes de los Reyes, la Princesa de Asturias y la infanta Sofía en distintos actos oficiales celebrados a lo largo del año.
El mensaje ha concluido con el lema “Servicio, compromiso y deber”, que resume los principios expresados por el monarca y el papel institucional de la Corona.



