España ha logrado remontar, con diluvio de agua y goles, su partido ante Georgia. Un partido que se le complicó, poco después de que este superara el primer cuarto de hora de juego, con el tanto en propia puerta de Le Normand.
Costó mucho, vaya si costo, batir a Mamardashvili, pero los españoles lograron antes de llegar al descanso. Fue Rodri el que puso el empate con un disparo desde la frontal.
A los diez minutos de comenzar la segunda parte, fue Fabián, que está realizando un gran torneo, el que puso el 1-2 de cabeza asistido por Lamine Yamal.
Un aguacero comenzó a caer sobre el estadio de Colonia y, con ello, un aguacero de juego se desprendió cobre la cabeza de los georgianos que habían llegado hasta octavos muy dignamente.
El 1-3 fue obra de Nico Williams en una rapidísima contra. Fabián enviaba un balón largo para el aún jugador del Athletic Club que fusiló sin contemplación al meta del Valencia.
El definitivo gol en el 85 fue obra de Dani Olmo, que recortó y dejó clavado al defensa antes de clavar, junto al palo corto el balón, lejos de las inmediaciones del guardameta de Georgia.
Con 1-4, pues hoy España jugaba de visitante, aún siguieron intentando los españoles ampliar el marcador hasta que el trencilla, antes incluso de que concluyera el tiempo de añadido, decretada al final.
España se enfrentará el viernes a la anfitriona Alemania en cuartos y ahí también, volverá a ser equipo visitante con la mayor parte de la grada en su contra.
Será ese, visto lo visto en estos primeros partido, un duelo de jóvenes talentos. Los Lamel- Williams frente a los Musialas. Una nueva España frente a una nueva Alemania.



