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ENTREVISTA | Mario Barco: «El Mirandés es un club señor, se ha portado de 10 con todos en esta situación»

UN CALAGURRITANO EN EL FÚTBOL PROFESIONAL ESPAÑOL
Entrevista a Mario Barco, actual jugador del CD Mirandés.

Natural de Calahorra aunque nacido en Estella en el año 1992 por unas obras eventuales en el Hospital de Calahorra, Mario Barco acumula ya nueve temporadas de experiencia en el mundo de fútbol. Comenzó su carrera como futbolista en el equipo de su ciudad, el CD Calahorra, en la campaña 2011/12 y desde entonces en su carrera ha pasado por clubes como UD Logroñés, Bilbao Athletic, UD Somozas o Pontevedra CF en Segunda Divisón B hasta dar el salto a la Segunda División española hace tres temporadas pasando por equipos como CD Lugo, Cadiz CF y, actualmente, el CD Mirandés.

Declara estar muy agusto en Miranda, con un grupo de compañeros a los que considera como los mejores de su carrera en el mundo profesional, en un club con una gestión de Primera División. Se declara con hambre y ganas para seguir haciendo cosas grandes con el CD Mirandés en los próximos años. En su primera campaña con el club castellano-leonés ha disputado 17 partidos, ha contribuido con tres goles, ha disputado unas semifinales de Copa del Rey tras eliminar a equipos como Sevilla CF, Celta o Villarreal y vive inmerso en la pelea por dar caza a una plaza en la fase de ascenso a Primera División.

Entrevista completa

Pregunta. Buenas Mario, lo primero ¿cómo estás? ¿Cómo ha sido la vuelta a la competición?

Respuesta. Muy bien, me encuentro muy bien, muy contento en Miranda. La vuelta a la competición, está siendo un poco extraña, por haber estado dos meses parados y al igual que cualquier trabajador.. la rutina, la incertidumbre de que pasará con su trabajo pues siempre te preocupa.

Además, durante el confinamiento, en casa, no tienes los medios suficientes para entrenar como si puedes tener en un campo de fútbol, nunca vas a poder entrenar al mismo nivel que al aire libre y tratas de buscas la manera de poder mantenerte a tono físicamente. Y cuando por fin vuelves a entrenar es una liberación, vuelves a ser feliz.

Imagen de Mario Barco durante un encuentro con el CD Mirandés en la temporada 2019/20. Imagen: Fatima Ortiz.

P. Tantos meses parados, echarías de menos la rutina, los compañeros, el volver a entrenar..

R. Sí, claro. Además ahora ya estamos metidos todos en el mismo vestuario, hemos juntado los dos vestuarios para poder mantener el protocolo de seguridad, la distancia entre compañeros y así. Aun así, todavía seguimos teniendo nuestras horas de llegada. Han cambiado mucho las cosas a como era antes pero bueno, hay que adaptarse y seguro que acabamos encontrando un punto para poder volver a disfrutar tanto como antes.

Y respecto a volver al campo… ya te digo, fue una liberación. Empezamos con el protocolo, con los entrenamientos individuales, luego por grupos reducidos y ya cuando pudimos entrenar toda la plantilla junta fue una liberación para todos. Se notaban muchísimo en el ambiente. Se notaban las ganas de volver a estar juntos y recuperar la rutina.

P. Se ha vuelto a jugar pero sin aficionados en las gradas. ¿Cómo se vive esa situación desde el terreno de juego? Tanto en el plano anímico, como en ese plus extra que siempre da la grada.

R. Al principio, hay mucha preparación psicológica tanto los jugadores, los entrenadores o incluso los árbitros. Ahora como somos los jugadores los que nos sentamos en la grada para mantener las distancias o los directivos, pues somos los que tenemos que hacer un poco el papel de la afición, protestar un poco, animar al equipo, enchufarles tanto desde dentro en el vestuario como desde fuera. Hacemos un 2 en 1, tanto por la parte de afición como por la parte de compañeros.

Además, tenemos la afición en casa siguiéndonos y cada vez que salimos de los partidos sentimos su apoyo igualmente. Pero no deja de ser raro el estar en el campo, el oírse todo tanto, no tener ese ruido de la grada que te empuja hasta al final… lo echas de menos pero poco a poco te acabas acostumbrando.

Barco juega con un balón durante el calentamiento previo a un partido. Imagen: Fatima Ortiz.

Al final, lo que queremos todos es acabar, yo en mi caso me lo tomo como una oportunidad, una liga a once partidos, una liga distinta, con once oportunidades nuevas para seguir jugando pero si es verdad que el ritmo no es el mismo que cuando lo dejamos. Se ha igualado todo. No es lo mismo jugar con treinta mil personas en Riazor, por ejemplo, que jugar con el campo vacío, las fuerzas se igualan mucho. Y se ha visto que los equipos que estaban bien antes del parón ahora no han vuelto igual que antes.

P. Volvisteis con dos victorias consecutivas y ahora en los últimos partidos no os han salido las cosas igual.

R. Es la categoría en sí, esa es la esencia de esta competición, cada partido es muy igualado y muy difícil de ganar. Y a mi eso es algo que me gusta. El cómo hemos vuelto como equipo, la actitud que tenemos es muy buena y estamos apretando todos los partidos hasta el minuto 90. Estamos preparados al 100% para jugar en esta situación que estamos viviendo.

Evidentemente, todos estamos deseando que se pase cuanto antes, que vuelvan los aficionados a las gradas pero queremos acabar. Queremos hacer nuestro trabajo, que todos los trabajadores que nos rodean, que están en la nómina del club, puedan volver a trabajar, puedan llevar su salario a casa como queremos todos. Al final hemos sido los jugadores los que hemos firmado el protocolo pero es algo beneficia a todo el mundo que rodea al fútbol y a todos aquellos trabajos que se generan alrededor de él que quizás no se vean tanto.

Todos tenemos que poner nuestro granito de arena en está situación. En nuestro caso, los jugadores, ajustándonos el salario, firmando el protocolo para que así también toda la gente que tenga un trabajo vinculado con el fútbol pueda mantener su puesto.

Barco salta para rematar un balón con el CD Mirandés. Imagen: Fátima Ortiz.

P. La falta de ingresos de las taquillas está llevando a los clubes a ajustarse el cinturón dada la situación, algo lógico y entendible.

R. Está claro. Aunque en el Mirandés no nos podemos quejar porque ha sido un club señor en ésta situación, se han portado de 10 con todos, con los jugadores, con los trabajadores… y no podemos estar más agradecidos de como se han portado.

P. Algo que es de agradecer y más a la vista de casos de equipos más grandes que entraron en ERTE.

R. Sí, pero es que el Mirandés es un club con una gestión excelente. En ese ámbito es un club de Primera División. Hace las cosas bien, está muy bien gestionado y se porta de forma fantástica, ya no solo con nosotros, sino con todos los trabajadores que trabajan en el club.

P. Habéis vuelto a jugar y lo habéis hecho con nuevas reglas como la de los cinco cambios. ¿Cómo influye en el planteamiento del partido? ¿Os beneficia a vosotros o beneficia más, quizás, a equipos con plantillas más largas?

R. Nosotros somos una plantilla corta, quizás la más corta de toda la categoría. Pero ya hemos demostrado que desde enero hasta marzo hemos estado jugando dos competiciones a la vez. Hemos estado jugando cada tres días, no hemos sufrido lesiones o lesiones de gravedad y hemos competido al máximo hasta llegar a las semifinales de Copa del Rey y ante una Real Sociedad que estuvo sufriendo hasta el último momento. Sin olvidar que mientras tanto continuábamos en liga sin cosechar ninguna derrota.

Mario Barco trata de hacerse con el esférico ante la presión de un jugador del Athletic de Bilbao. Imagen: Fatima Ortiz.

Creo que estamos igualados con el resto de equipos. Pero el hecho de haber vivido una situación de tanta carga de partidos juntos durante la temporada pues quizás sí que nos da un puntito de ventaja sobre todo en el tema mental o en el tema físico porque ya lo conocemos. Y el hecho de poder realizar cinco cambios nos beneficia. Todos podemos tener nuestra parte de participación, de estar enchufados, de sentirnos importantes y participes con los triunfos del equipo.

P. Como dices, estabais realizando una gran temporada compaginando las dos competiciones y, actualmente, estáis en la pelea por el playoff de ascenso. ¿Cuál es el secreto de este Mirandés?

R. Yo creo que lo principal y lo más importante en esto es la ilusión. Creo que en el momento que pierdes la ilusión, ya lo has perdido todo. En ese sentido creo que partimos con ventaja respecto a esos clubes con más experiencia. Nosotros tenemos gente que no tiene tanta experiencia pero que tiene unas ganas enormes de triunfar en el fútbol. Mucho jugador cedido, mucha gente joven con ganas, con muchísima calidad y con muchísimas condiciones.

Hemos hecho un grupo buenísimo, tenemos un ambiente en el vestuario espectacular, con gente inmejorable. Para mi son posiblemente los mejores compañeros que he tenido en el fútbol profesional. Y esa es una de las claves, contar con un gran grupo y mantener la ilusión.

P. En Copa del Rey firmasteis un torneo espectacular. Derrotasteis a equipos de primera como Celta, Villarreal, Sevilla… y os quedasteis a nada de jugar la final de Copa. ¿Con qué momento te quedas de todo el torneo?

R. Si me tengo que quedar con un momento, tiene que ser el jugar en Anoeta. Ese día yo creo que nos sentimos todos como jugadores de Champions League. Es espectacular, calentar ahí en el estadio, ver las gradas llenas, vivir ese ambiente que quizás muchos jugadores de primera no van a poder vivir porque puede que nunca lleguen a una semifinal de Copa y no puedan disfrutar de un ambiente como es el de una semifinal de Copa del Rey… es algo increíble.

Mario Barco y sus compañeros realizando el clásico ritual post-partido del CD Mirandés. Imagen: Fatima Ortiz.

Yo por eso me siento un privilegiado. Poder llegar tan lejos, pasar a la historia del CD Mirandés. Especialmente me quedo con ese momento pero podría quedarme con todos los de la Copa, desde eliminar en primera ronda al Coruxo o el competir de tú a tú con equipos como Sevilla, Celta o Villareal.

De tú a tú e incluso durante muchos momentos ser superiores a ellos.

Sí, la verdad que fue increíble. Estar en el banquillo y ver a jugadores como Cazorla, Iago Aspas, Gerard Moreno.. verlos competir contra ti y sentir que no pueden te hace pensar que no estás tan lejos de la élite. Son los detalles los que marcan la diferencia y ellos tienen una calidad enorme pero a competir hemos demostrado que no nos gana nadie y que somos un equipo difícil de ganar.

P. Algo que demostrasteis es, como dices, que la diferencia no es tanta entre Primera y Segunda División.

R. Sí, además muchos jugadores que juegan en Primera ahora han pasado antes por Segunda. Y quizás si que solo se ven o se conocen los fichajes estrella de los grandes pero en Segunda División condiciones hay y lo que marca la diferencia entre jugar en una categoría y otra son las oportunidades que puedas tener. Yo siempre he creído que las oportunidades son ventajas y que hay que buscarlas y la Copa nos ha servido a todos como escaparate para todos, además de demostrar que en el Mirandés tienen cantera y una mina de talento para los equipos de Primera División.

En el futuro nunca se sabe si podré volver a jugar de nuevo en la UD Logroñés, pero tengo ganas de volver a Las Gaunas y aunque fuese como rival también me haría mucha ilusión

P. ¿Qué jugador de los que te has enfrentado este año te ha impresionado más?

R. De jugadores.. me quedó con Santi Cazorla. Es un ejemplo en todos los sentidos, verlo en persona, te quedas con cada detalle y lo disfrutas una barbaridad, la calidad que tiene.. aunque bueno, con nosotros no lo tuvo nada fácil.

P. ¿Y el estadio que más te haya impactado?

R. Estadio, sin ninguna duda, Anoeta. Esa sensación… se me pusieron los pelos de punta nada más salir por el túnel. Lo disfruté muchísimo ese partido.

P. Hablabas antes de diferencias entre categorías. Durante tu carrera has pasado por Segunda División B hasta asentarte ahora en Segunda. ¿Cuál crees que es la diferencia más grande que hay entre ambas categorías?

R. La diferencia entre ambas categorías tampoco es tanta. Yo cuando di el salto a Segunda, en el primer partido con el CD Lugo metí gol y eso me liberó un poco. Pero esa misma pregunta que me haces, antes de debutar, se la hice yo a mis compañeros y lo que me dijeron fue que tenía que mantener la concentración durante los 90 minutos, que hay que ser muchísimo más efectivo en los controles, en los pases… y que tácticamente tienes que ser un equipo trabajado. Esas tres cosas, junto al ritmo y la intensidad en las jugadas, creo que son lo que más marca la diferencia.

Pero por condiciones en Segunda B sobran jugadores. En la categoría hay jugadores que tienen pasado en Primera. Algo que hace mucha falta también para dar el paso es la actitud y, como te comentaba, tener la oportunidad para dar el salto.

Barco celebra un gol durante su etapa en el CD Lugo. Foto vía: El Progreso de Lugo.

P. En los últimos años, da la sensación (desde fuera) que desde los despachos de Segunda cada vez se mira más, y con mejores ojos, a la Segunda División B y se les da más oportunidades a jugadores que acaban demostrando que cuentan con calidad para jugar. ¿Lo veis también igual los jugadores desde dentro?

R. Sí, pero también muchas veces con la calidad solo no vale. En Segunda División cuando se busca en Segunda B lo que se busca es un perfil concreto, los informes se piden de todo tipo, no solo lo que se ve en los partidos, se pide también saber cómo es como persona, si es un jugador comprometido y si quiere crecer.

No hay más que ver el caso de Enric Gallego. Con 30 años debutó en Segunda División y hasta los 30 años no le habían dado la oportunidad. O, para mí, otro caso también puede ser el de Ander Vitoria que tiene condiciones para poder jugar en Segunda División perfectamente. Pero es que se tienen que acabar dando las circunstancias y de eso se trata también un poco el fútbol al final.

P. Volviendo un poco a tus orígenes. Comenzaste tu carrera en el CD Calahorra cuando aún estaba en Tercera División y ahora están en Segunda División B. ¿Estás siguiendo al equipo? ¿Qué ves que ha cambiado en el club respecto a cuando tú estuviste?

R. Sí, si lo estoy siguiendo. Yo estoy muy ilusionado tanto con el Calahorra como cualquier equipo riojano como puede ser la UD Logroñés o el Haro Deportivo. En el Calahorra me gusta como están haciendo las cosas. Conozco a la gente que está dentro, mantengo muy buena relación con ellos y me gusta lo que están haciendo porque están trabajando desde abajo, poquito a poco, poniendo las bases, fichando a gente que está por explotar en Segunda B y buscando tratar de ilusionar a la gente de casa y sobre todo a los más pequeños que son los que van a ser aficionados en el futuro.

Es algo similar a lo que se ha estado haciendo aquí en Miranda. Aquí son muchos años llegando lejos en la Copa del Rey, el ascenso de categoría… al final son cosas que se marcan en el recuerdo de la afición y del aficionado… y eso es lo que hace afición. Y es algo que veo que desde el Calahorra se está haciendo y que los resultados están llegando. Además, la próxima temporada con el objetivo del ascenso a la Segunda B Pro creo que es un buen año para ilusionarse.

P. Del Calahorra diste el paso a la UD Logroñés. ¿Cómo lo recuerdas ese año? ¿Con que recuerdo te quedas de aquella temporada? Imagino que si terminan ascendiendo sería un partido especial para ti.

R. Sí, en el futuro nunca se sabe si podré volver a jugar de nuevo en la UDL, pero tengo ganas de volver a Las Gaunas, aunque fuese como rival también me haría mucha ilusión. La UD Logroñés fue el equipo que me dio la oportunidad de poder ser futbolista profesional, tengo unos recuerdos preciosos de esa etapa, de los mejores de mi carrera. Pasar de Tercera a sentirte un jugador importante en uno de los mejores clubs de Segunda División B… para mi eso fue un paso muy grande. No podría quitar ni un momento de ese año porque los disfruté todos al máximo.

Imagen de Mario Barco durante un partido en su temporada con la UD Logroñés. Foto vía: El Correo de Burgos.

P. Hablando en líneas generales sobre el futbol riojano. Cada vez son más los futbolistas de la tierra que acaban llegando a categorías importantes o a canteras de equipos potentes de Primera División. ¿Qué crees que ha podido cambiar en el trabajo de cantera en la región respecto a cuando tu estabas en esa etapa? ¿Qué faltaba en ese entonces?

R. Yo creo que algo importante es que cada vez son más los equipos riojanos en Segunda B. Equipos como Haro y Calahorra han tenido que jugar con gente de la tierra y son oportunidades que antes no se tenía. Antes tan solo estaba la UD Logroñés, que era puntero en Segunda B, y de La Rioja en la plantilla solo éramos Iñaki, Sergio Rodríguez y yo. Eso a mí me hacía sentirme super afortunado, era casi como jugar en el Real Madrid.

También el hecho de contar con dos equipos más ha hecho darles oportunidades a jugadores que igual no las hubiesen tenido de no haber más equipos y que han demostrado al final que valen. Eso hace que la gente abra los ojos y vea que hay jugadores con calidad de sobra en La Rioja.

Ahí se ve que los equipos están trabajando bien desde la base, sobre todo Calahorra como UD Logroñés, lo están haciendo con paciencia, con gente preparada dentro de los clubes, trabajando con gente de la tierra desde abajo y eso con el tiempo se acaba notando.

 

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