Actualidad Rioja Baja
Medio de comunicación para conocer lo que pasa en nuestra tierra

ENTREVISTA: Chenoa “estoy a favor de que los jóvenes vean que la vida de un pueblo es mucho más deseada de lo que creen”

Chenoa actuó ayer en Calahorra protagonizando un gran concierto cargado de fuerza, garra y mucho rock

Lo confieso, soy Chenoista. Y lo soy porque es imposible no serlo y lo iréis comprobando según avancen estas líneas. Sí.

Es imposible no serlo porque Chenoa es ejemplo de muchas cosas. Es un ejemplo de lucha; de saber estar; de respeto, también por la música; así como de preservar la vida de cada uno. Esto último puede que ese sea el pilar que asienta la necesidad de pedir respeto para su propia vida, un respeto que todos merecemos pero que mucho más merece quien siempre lo siente, lo da y lo demuestra cada día en relación con la vida de los demás.

Chenoa se gana Calahorra

Pero también soy Chenoista por su empatía y la sensibilidad necesaria que demuestra tener en cada momento. Durante la entrevista que pudimos hacerle desde ActualidadRiojaBaja ayer, la cantante lo volvió a demostrar. Pero no nos precipitemos aún.

Y soy Chenoista por la capacidad que muestra en saber tirar con lo que la vida te pone delante en cada momento.

La artista nos explicó durante la entrevista cómo iba a ser la gira que casi comienza en Calahorra y que hoy, esperemos que con menos calor, hará escala en Madrid. “Wow. Pues esta gira arranca calurosa, pero pinta que con calor del bueno, porque dentro del calor lo vamos a pasar muy bien”. Y así fue. Quienes pudimos acercarnos a Gran Reserva a casi primera hora, lo constatamos en todos sus términos

Para Chenoa el formato de Gran Reserva es positivo “porque el espectador puede disfrutar de una mezcla de conciertos, una fórmula que está muy de moda, muy en tendencia, y creo que propone también que haya un poco de todo ese popurrí de artistas”.

A pesar de ello, afronta el resto de la gira, con la intención “de ir adaptándose ya que cada lugar, cada recinto, exige una cosa. Son ocho trabajos de estudio por lo que, en la hora y pico que dura cada actuación, da tiempo de mostrar un montón de cosas” y en el que “La línea del tiempo evidentemente va a estar, es el último single y le tenemos mucho cariño”.

Sin embargo, esta canción fue la gran ausente en Calahorra, fue ese plus de la que la gran actuación que dejó en Calahorra; que, por contra, sí incorporó canciones interpretadas durante su paso por la academia (The Last Dance e It’s raining men); adoleció.

Pero La línea del tiempo, que sí aparecía hoy en su set list, terminó sin sonar. El tema muestra, aunque la letra no sea por completo suya, una Chenoa mucho más íntima, esa que no siempre se ha dejado ver. Pero también la canción muestra una inusitada violencia.

Por ello, la pregunta se hace casi obligatoria. Desde Rutinas y ese la lara lala en el corazón a caer de boca y bailar de rabia, ¿qué pueden contar tus zapatos?

“Pues un poquito de todo. Yo creo que quizás ver los momentos y la evolución tiene mucha cadencia, sobre todo la mía. No manejo mucho el gris. Es como… me lo paso muy bien o pasa todo mal. Pero bueno, se sale.

Yo creo que la conclusión es esa, se sale y se tira pa’ lante, sobre todo con buen rollo. Yo lo que quiero transmitir es que siempre se puede tirar pa’ lante, que al final todos tenemos historias para dormir y no te queda más. Es la línea de tu tiempo, cada uno se la ha llevado a su camino. Esa es la proposición.” Como para no ser Chenoista.

En lo referente a su público, la cantante ha ido logrando manejar un público intergeneracional propiciado por diferentes motivos . “Siempre han sido fans que han contagiado a su familia. Es como, bueno, pues venga, abuela, vente conmigo; vente mamá. Siempre hay uno que es el chenoísta, y creo que se esparce por la familia.

Yo creo que al final, gracias a eso; la tele que también ha ayudado, porque es verdad que ahora viene gente más joven; por la conducción de OT, por TCMS… Por muchas cositas que se han enganchado a la música. Ha sido una combinación perfecta y en ese aspecto. yo estoy contenta porque sea tan variado”.

Pero Chenoa no siempre fue tan optimista con su futuro. Si bien siempre supuso que iba a llegar a los 50 sin trabajo y así lo manifestó en diferentes medios, no fue tan conformista. A cuatro días reales de esta efeméride, goza de un gran momento laboral.

Pero no ha sido gratis, la verdad es que se ha esforzado mucho, se ha reconvertido cuando ha sido necesario y ha sido capaz de ser polifacética, compaginar todas las opciones. A fin de cuentas, cómo le gusta decir a ella, currárselo.

La clave para lograrlo considera que reside en ser capaz de “enfrentarse a retos, en el momento en que se te plantea un proyecto. No decir que no. Decir «venga, yo puedo hacerlo, me voy a dejar guiar, voy a aprender». La emoción de aprender es la que te hace avanzar. Si tú te quitas la curiosidad, creo que es cuando realmente ya te estancas. Hazlo con miedo, aunque te dé miedo.”

Si bien Lucía Etxebarria decía en su «Beatriz y los cuerpos celestes» (Etxebarria, 2005) que «En la vida, todas las sendas de lo posible están abiertas a los pasos de lo real, sin embargo, no todos somos tan sabios como para comprenderlos, ni tan audaces para trazar un itinerario». , Chenoa demuestra ambas cosas.

Y estando en La Rioja, una región en la que existen tantos y tantos municipios con tan poca población, también se imponía hablar del drama de despoblación en que viven nuestros pueblos. Chenoa no es ajena a los problemas a los que se enfrentan nuestros pueblos y conoce este asunto de primera mano.

Es curioso que, mientras hay pueblos que van viendo cómo sus habitantes deciden abandonar esos municipios para ir a la ciudad, ella ha hecho el camino inverso. Ella ha decidido dejar la ciudad “totalmente”- corre a decir la artista- para alojarte en un pueblo con muy poquitos habitantes, un pueblo que rápidamente señala tiene “135 censados”.

“Realmente me pasó con este pueblo en concreto y me ocurre con otros que he visto. Es que a mí me gustan los sitios donde no haya tanto RUIDO, por decirlo en todos los aspectos. Se va buscando otra cosa.

Evidentemente me da mucha pena la infraestructura porque, claro, en el pueblo donde estoy yo, por ejemplo, pues no hay un bar. El bar es el sitio donde nos encontramos para vernos, para ver qué tal está cada uno, incluso para ver si falta uno. Es el lugar donde tú haces un poco el conteo de que todos estamos bien, que estamos.

Estuve viviendo allí y me gustó, me gustó. Pasaba la furgoneta del pescado a una hora, la de la carne a otra, lo mismo el pan… Y ese tipo de vida a mí me pareció enriquecedora hasta cierto punto, porque haces un contacto mucho más personal.

No es que diga que la parte virtual y tal no sea interesante, tiene su interés, pero si me preguntas como a mí, como Laura.., yo soy mucho más persona para eso y me gusta mucho más ese tipo de contacto. El pueblo me lo propone, el pueblo me lo da y a mí me gusta.

Entonces todo lo que pueda hacer para que eso vaya pa’ lante y vaya mejor, pues guay. Si todo ese follón que se ha armado, sin que yo diga nada, pues va a resultar que es para que la gente igual se anime un poco más a buscar algo fuera de lo que estamos todos metidos, pues genial también.

A mí me parece que la despoblación es un problema muy grande, sobre todo a nivel, por ejemplo, de que muchos pueblos, ya no tienen médicos, ya empiezan a perder servicios.

A nivel infraestructura es un problema grande porque hay mucha gente mayor. Yo me quedé incomunicada en ese pueblo unas tres veces por nieve, por ejemplo, porque no venía el quitanieves, entonces me tenía que quedar allí.

Con todo, yo estoy muy a favor de que la gente joven vea un poco más allá de lo que cree, qué cuidado con la vida de un pueblo que es mucho más deseada de lo que ellos piensan”.

Se nos quedaron muchas preguntas en el tintero por falta de tiempo, entre ellas si en los directos nos encontraríamos con la garra habitual o con una Chenoa más reposada; si cree que la industria la ha tratado bien; cuál es ese sitio en el que siempre está Chenoa («siempre en mi sitio» que señala su último single); si se siente juzgada, cuánto vértigo se siente en la cima o quién es la Chenoa actual.

Pero con todo ello y por todo ello, yo me proclamo, definitivamente y sin un ápice de duda, Chenoista.

También podría gustarte