Elisa Garrido, adjunta a la Organización del PSOE tras el batacazo en Extremadura y los casos de acoso
La dirección del PSOE ha aprobado por unanimidad una reorganización interna para reforzar la Secretaría de Organización, en un contexto marcado por el mal resultado electoral en Extremadura y el impacto de varios casos de acoso conocidos en las últimas semanas.
La decisión se ha adoptado este lunes en la reunión de la ejecutiva federal, presidida por Pedro Sánchez, en la que la cúpula socialista ha analizado el peor resultado histórico del partido en uno de sus feudos tradicionales.
El principal cambio consiste en el refuerzo del área de Organización con un nuevo puesto. La diputada riojana Elisa Garrido será secretaria adjunta de Organización y asumirá la Coordinación Territorial, responsabilidad que hasta ahora ejercía la andaluza Anabel Mateos.
Mateos continuará como adjunta, pero al frente de Transparencia y Acción Democrática. Ese cargo lo ocupaba Borja Cabezón, que se mantiene en Organización como responsable de Acción Electoral, función que ha desempeñado durante el adelanto electoral en Extremadura.
La remodelación también cubre la vacante dejada por Javier Izquierdo, que dimitió tras una denuncia por presunto acoso. La concejala madrileña Emma López pasa a ser secretaria de Estudios y Programas.
En su lugar, la Secretaría de Política Económica, Transformación Digital y Emprendimiento será asumida por la cántabra Carmen González, hasta ahora vocal en la ejecutiva federal.
Estos ajustes se producen en un momento de tensión interna para los socialistas, con un goteo de informaciones sobre corrupción y acoso, entre ellas el caso de Paco Salazar revelado por elDiario.es, que ha reabierto el debate sobre los mecanismos internos del partido.
Tras este episodio, Sánchez se comprometió a reforzar la comisión antiacoso, con más medios de acompañamiento y asesoramiento jurídico, una medida que deberá concretar la Secretaría de Organización en las próximas semanas.



