La llegada del verano y el calor invitan a probar nuevos caldos propicios para combatir las altas temperaturas. Es en esta estación del año cuando los vinos blancos y rosados se convierten en los protagonistas de las comidas, los vermús y de los momentos en buena compañía.
Por ello, un plan perfecto y refrescante para este verano sin salir de nuestra comunidad puede descubrirse y vivirse en el Alto Najerilla, zona conocida por sus vinos frescos.
A caballo entre el amplio valle y las altas montañas de la sierra se abre un triángulo de históricos lugares cargados de cultura y tradiciones, por el que discurre la Ruta de los Monasterios de La Rioja Alta. Enclavadas en esa geometría de alto valor patrimonial se encuentran Bodegas César del Río, que cuentan con sedes en Cordovín y Alesanco. Esta bodega familiar comenzó en 1988 en Cordovín su andadura como comercializadora de sus propios vinos, si bien desde varias generaciones antes vivían volcados en la elaboración tradicional.
Allí podremos degustar vinos como Yursun blanco y Yursun Rosé, excelentes caldos cargados de fruta con una acidez y una frescura apropiadas para mitigar el calor y disfrutar en compañía de amigos realizados por Bodegas César del Río.
Bodegas César del Río es una bodega familiar con sedes en Cordovin y Alesanco. De larga tradición vitícola que fue fundada en 1988 por el propio César del Río en Cordovín con la idea de comercializar sus vinos. Valores como la dedicación, el tesón, la pasión, y el amor por el vino y su tierra han conseguido que sus vinos hayan obtenido premios nacionales e internacionales, así como el reconocimiento de sus clientes.
Años después abrieron sus nuevas instalaciones en Alesanco, situadas al pie de la carretera que conduce al cenobio de Santa María del Salvador (o de La Luz) en Cañas y a los monasterios de San Millán de la Cogolla. A un puñado de kilómetros queda también Santa María la Real, en Nájera. «Nos situamos aquí porque queríamos ofrecer un complemento más a quienes vienen a visitar estos monasterios», indica César del Río, propietario de las bodegas homónimas. Su compromiso con el lugar en que se asientan va más allá de ampliar la oferta turística de la zona.
Su línea de vinos de más alta gama, que ha cosechado varios premios regionales, nacionales e internacionales lleva por nombre ‘Yursun’, en alusión al monasterio de Yuso, uno de los dos de San Millán. «Se trata de nuestro vino estrella y le pusimos Yursun, a partir de que ‘yuso’ significa ‘abajo’ en castellano antiguo, porque nos localizamos en la zona baja del entorno de este monasterio», explica Del Río.
Tanto en la bodega de Cordovín como en la de Alesanco, llevan a cabo catas maridadas previa reserva de cita. En Cordovín cuentan para ello con un salón social y en Alesanco tienen previsto acondicionar el próximo año una sala de catas y reuniones y un área verde para presentar sus vinos también en el exterior. Las catas en la bodega de Cordovín incluyen un aperitivo y se imparten tanto en el wine bar de la bodega como en unas carpas situadas en el exterior de la misma, pudiendo realizar paseos por los viñedos cercanos a la bodega o por las rutas del clarete de Cordovín.
En Alesanco, además de poder degustar los vinos en la enotienda, ofrecen una explicación de las variedades a partir de las que se elaboran los vinos: viura, malvasía, garnacha y tempranillo tinto que se encuentran en el exterior de la propia bodega. «Según la estación, comentamos en qué momento se encuentran, cómo son los vinos y el entorno patrimonial que les rodea», señala el enólogo Iván del Río.




