En ActualidadRiojaBaja ya nos estamos preparando para la celebración de las Fiestas de marzo de Calahorra en honor a San Emeterio y San Celedonio.
Por este motivo, hemos querido detenernos este fin de semana en la ciudad de los mártires y centrarnos en conocer musicalmente los gustos de los representantes de sus fiestas, su reina Vanesa Pérez y su rey Manuel Garrido.
Hoy comenzamos con Vanesa, la representante de la peña de El Hambre que se ha decantado por la canción Ni negro ni blanco, un tema que reúne a Fito & Fitipaldis y Robe, dos referentes del rock español, en una colaboración que gira en torno a la complejidad de la vida y la dificultad de encasillarla en extremos.
Cualquier persona que me conozca sabe que me apasiona el rock, tanto en castellano como en inglés, y me he decantado por ellos porque son artistas que he escuchado desde que tengo uso de razón. Siempre recordaré «Antes de que cuente diez» como el tono de llamada de mi padre, o «La vereda de la puerta de atrás» cantada al unísono junto a mi hermana.
Este tema me resulta especialmente interesante porque, bajo mi punto de vista, en la vida siempre hay matices. En el medio es donde ocurren las cosas interesantes, nunca en los extremos; aunque a veces nos sintamos presionados para elegir un bando, la realidad es que la vida está llena de preciosos grises.
Además, he elegido esta canción para rendir homenaje a Robe Iniesta, que nos dejó el pasado mes de diciembre. Pese a que él ya no esté físicamente entre nosotros, siempre nos quedará su música, su poesía y su arte para guiarnos.
La canción ‘Ni Negro Ni Blanco’, del grupo Fito & Fitipaldis, plantea una reflexión sobre la complejidad de la realidad social y personal, alejándose de las visiones simplistas basadas en extremos opuestos.
Desde sus primeros versos, el tema subraya que la vida no se divide entre lo bueno y lo malo, sino que se mueve en un amplio espectro de grises, una idea que atraviesa toda la letra como eje central.
La canción utiliza expresiones cotidianas como “perro gordo” y “perro flaco” para reforzar la idea de que las diferencias y los conflictos no siempre responden a esquemas claros, sino a situaciones llenas de matices.
En el plano social, ‘Ni Negro Ni Blanco’ introduce una crítica a los relatos simplificados, especialmente a los modelos narrativos del cine comercial, donde los roles de héroes y villanos aparecen claramente definidos.
Frente a esa visión, la letra alude a problemas estructurales como la corrupción política, la violencia institucional y el sufrimiento en las calles, elementos que dibujan una sociedad marcada por la desigualdad y la falta de soluciones efectivas.
El estribillo resume el planteamiento del tema con una pregunta directa: “¿Quién está ganando y quién está perdiendo?”, una fórmula que refleja la incertidumbre colectiva ante una realidad que parece evidente, pero resulta difícil de descifrar.
Con este enfoque, ‘Ni Negro Ni Blanco’ se consolida como una de las canciones más reflexivas de Fito & Fitipaldis, apostando por una mirada crítica que invita a cuestionar las apariencias y entender la realidad desde una perspectiva más compleja y humana.
La obra ha sido interpretada como una invitación a la tolerancia, la autocrítica y la libertad de pensamiento, sin caer en mensajes explícitos ni consignas cerradas. Una colaboración que suma estilos y discursos desde la naturalidad.
