Si el pasado viernes quisimos que el protagonista de nuestra sección musical fuera «la Catona», hoy hemos querido que sea «el Catón», las emblemáticas y más representativa figuras de las fiestas de Autol.
Catón es el sobrenombre con el que se conoce habitualmente a los habitantes de Autol. Cada año la localidad elige e sus catones mayores en categoría adulta e infantil. Los mayores son elegida entre los quintos y por los propios quintos.
En mitad de las fiestas de Autol, ActualidadRiojaBaja ha querido detenerse en este municipio riojabajeño y que sea sus catones, hoy domingo Manuel Ezquerro el que ponga la música a «El sitio de vuestro recreo».
«El sitio de vuestro recreo», que nace de la sección original «El sitio de mi recreo», fue inaugurado a principios de enero por el Presidente del Gobierno de La Rioja. Tras ello, han pasado por este espacio autoridades como la Presidenta del Parlamento, la Delegada del Gobierno en La Rioja, la Rectora de la Universidad de La Rioja, el Consejero de Cultura, las alcaldesas de Calahorra, Haro Arnedo, Alfaro, y el alcalde de Foncea. También contamos con la vicepresidenta del Senado, Concha Andreu, y el también senador y calagurritano Luis Martínez Portillo.
Esta sección ha recogido de igual manera la voz de personas tan representativas como los vendimiadores, colectivos feministas, los reyes de las fiestas de Calahorra, la representante de la Juventud de Arnedo, el presidente de la Hermandad de las once cofradías de Logroño e incluso un concursante de récord de un programa televisivo de ámbito nacional.
Hoy, extraordinaria sorpresa también nos ha causado la elección del catón Manuel Ezquerro. Y es que el joven representante de las fiestas de Autol ha optado por una canción como «La Flaca», de Jarabe de Palo, una canción publicada en el año 1996.
Sobre su elección, Manuel nos dice que:
«He elegido “La Flaca” de Jarabe de Palo porque transmite buen ambiente y es de esas canciones que todos reconocemos y disfrutamos.»
“La Flaca”, de Jarabe de Palo, publicada en 1996 dentro del primer álbum de la banda, se convirtió en uno de los grandes éxitos del rock latino español y en la canción que puso a Pau Donés y a su grupo en el mapa musical.
El tema nació a partir de un viaje a La Habana en 1995, cuando Jarabe de Palo se desplazó a Cuba para trabajar en el videoclip de El lado oscuro. Allí, en la discoteca 1830, conocida también como La Tasca y situada en el Malecón, Donés conoció a Alsoris Guzmán, una modelo cubana que inspiró la canción.
La historia que rodea a La Flaca fue contada por el propio Pau Donés en diferentes ocasiones, aunque posteriormente la protagonista ofreció su propia versión sobre aquel encuentro. Más allá de las diferencias entre ambos relatos, aquella experiencia terminó convertida en una de las canción icónica de Jarabe de Palo.
La fuerza de La Flaca está en buena medida en su sencillez. El narrador habla de una mujer que le atrae profundamente y ante la que parece perder cualquier capacidad de resistencia.
Pero no se trata únicamente de una canción de amor. Hay también deseo, incertidumbre y vulnerabilidad. El protagonista sabe que está entrando en un terreno en el que puede salir herido y, aun así, decide dejarse llevar.
La letra juega constantemente con esa contradicción: querer acercarse a alguien pese a no tener garantías sobre sus sentimientos. La atracción pesa más que la prudencia.
Por eso, el famoso estribillo funciona como una declaración de rendición. El protagonista no necesita una relación estable ni grandes promesas: le basta con la posibilidad de conseguir ese beso que ha convertido en objeto de deseo.
“Por un beso de la Flaca daría lo que fuera”
La frase resume buena parte del espíritu de la canción: una fascinación inmediata llevada hasta sus últimas consecuencias.
El viaje a Cuba no es un simple detalle biográfico. La ciudad forma parte del ADN de La Flaca. El ambiente nocturno de La Habana, el Malecón y el encuentro con Alsoris Guzmán proporcionaron a Donés el escenario y el personaje a partir de los cuales construyó la canción. La propia historia de su composición terminó alimentando la leyenda alrededor del tema.
Musicalmente, La Flaca se mueve dentro del rock latino, con una instrumentación y un ritmo que se alejaban del pop-rock más convencional de mediados de los noventa. Esa mezcla ayudó a definir el sonido que posteriormente identificaría a Jarabe de Palo.
La voz de Pau Donés, lejos de buscar una interpretación excesivamente pulida, aporta una sensación directa y reconocible. La canción parece contada más que cantada, como si el músico estuviera relatando una historia personal a quien escucha.





