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EL SITIO DE MI RECREO: «Pueblo blanco» (Joan Manuel Serrat), la canción del día

Continúan los incendios, sigue ardiendo España y, durante este proceso, muchos de nuestros pueblos rurales, esos que están más afectados por el problema de la despoblación, se están viendo borrados del mapa pasto de las llamas.

Esos pueblos olvidados, esos pueblos que parecen no importar. Esos pueblos que fueron nuestras raíces, en los que dimos y quedaron registrados nuestros primeros pasos, los de nuestros padres o los de nuestros abuelos; pero que hace años decidimos abandonar en pro de la ciudad.

Esos pueblos de los que solo nos acordamos unos días en verano, cuando los visitamos huyendo de la rutina, que pronto volvimos a olvidar, pero que ahora estamos viendo trágicamente arder fruto, en muchos casos, de nuestro desdén y olvido.

Hoy, que estamos observando desde nuestras plácidas ciudades esos pueblos despoblados que arden a través de la televisión, hemos querido otorgar el espacio de nuestra sección musical «El sitio de mi recreo» a la canción «Pueblo blanco» de Serrat.

Serrat compuso esta canción en el año 1971 y se incluyó en su disco «Mediterráneo«. Como el resto de los temas del disco, fue compuesta en la bonita localidad de Calella de Palafrugell, en la Costa Brava.

“Colgado de un barranco / duerme mi pueblo blanco / bajo un cielo que, a fuerza / de no ver nunca el mar, / se olvidó de llorar”. De esta manera arranca esta poética canción que parece narrarnos la historia de un pueblo olvidado, periférico, en decadencia en el que nada hay que distinga a la vida de la muerte; en el que el ciclo de la vida se muestra como un bucle sin fin de monotonía y resignación en el que la gente nace y muere sin que parezca importar.

Una frase que muchos autores describen como una metáfora de la desconexión y el aislamiento de la vida rural en contraste con la vastedad y libertad que representa el océano.

Durísima es la frase con la que continúa la canción en la que habla del absoluto olvido de un pueblo por el que «Por no pasar, ni pasó la guerra/ Sólo el olvido».

El autor, al final de la canción, invita a huir de ese «pueblo blanco» en «un vuelo de palomas/ Y atravesando lomas»; posiblemente invitando a salir de ese conformismo, de esa no evolución «os juro por lo que fui/ Que me iría de aquí».

A abandonar ese conformismo y la falta de ambición que le ata y que le impide avanzar por culpa de que «los muertos están en cautiverio/ Y no nos dejan salir del cementerio«.

Un tema que da cuenta del abandono de nuestros pueblos, pero que a su vez invita a la rebeldía contra el sistema, y que el cantautor catalán incluyó años después en su «Dos pájaros de un tiro«, proyecto artístico conjunto de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina que convirtieron en una larga gira.

EL SITIO DE MI RECREO: Una canción cada día

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