Hoy en ActualidadRiojaBaja hemos querido detenernos en «Hasta la raíz» una canción que la mexicana Natalia Lafourcade incluyó en su álbum homónimo y por el que ganó, entre otros, los Grammy Latino a Mejor Álbum Latino De Rock, Urbano O Alternativo y mejor canción
«Hasta la raíz» de Natalia Lafourcade (coescrita con Leonel García y lanzada en 2015) es es un himno a la identidad, la memoria, las raíces culturales y el crecimiento personal.
La obra es una carta de amor a lo que fuimos, un recordatorio de que para saber a dónde vamos, primero debemos recordar de dónde venimos. Es un ejercicio de gratitud musicalizado.
Aquí tienes un análisis detallado de sus capas de significado, su estructura poética y su impacto musical:
El tema central de la canción es la permanencia del origen. A pesar de los viajes, el crecimiento, la fama o las distancias, la cantautora afirma que todo lo que la formó sigue viviendo dentro de ella.
El título y el coro utilizan la analogía de una planta o un árbol. Para crecer hacia el cielo (el futuro, el éxito, nuevas experiencias), es indispensable tener raíces fuertes y profundas que te mantengan unido a la tierra (tu hogar, tu infancia, tu cultura).
Aunque puede interpretarse como una canción de desamor o de agradecimiento a una expareja, la letra es lo suficientemente amplia como para hablar del amor a la tierra natal (México), a los padres o a los ancestros.
Hay una profunda madurez en versos como «y por más que lo intente olvidarlo, de mi cuerpo no sale». No se lucha contra el pasado; se le abraza como parte del ADN emocional.
La lírica destaca por su sencillez folclórica y su carga metafórica. Entre sus veros clave podrán destacar ese
«Sigo cruzando ríos, andando selvas, amando el sol / Cada día recojo el día a día para vivir»
«Yo te llevo dentro, hasta la raíz / Y por más que crezca, vas a estar aquí»
Musicalmente el éxito de la canción radica en cómo la música complementa perfectamente el mensaje de la letra: La canción está fuertemente inspirada en los ritmos tradicionales de la música folclórica mexicana y latinoamericana, específicamente el huapango jarocho. El rasgueo constante de las guitarras acústicas emula el latido de un corazón o el caminar constante.
La méxicana protagoniza en esta canción una interpretación íntima, casi susurrada al principio, que va ganando fuerza conforme avanza la canción, imitando el proceso de florecimiento.


