EL SITIO DE MI RECREO: «Hablar de nada» (Viva Suecia y Valeria Castro), la canción del día (2)
En ActualidadRiojaBaja teníamos previsto publicar este artículo hoy. Sin embargo, la actualidad manda. Con la noticia del regreso de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh, no hemos querido retrasar a mañana la publicación de «Mi nombre» de Leire Martínez.
Hoy teníamos previsto destacar en nuestra sección musical «El sitio de mi recreo» la colaboración entre Viva Suecia y Valeria Castro y tampoco queremos posponerlo más.
Hoy será, por tanto, un día extraordinario con DOS CANCIONES DEL DÍA: «Mi nombre» de Leire Martínez y «Hablar de nada» de Viva Suecia y Valeria Castro.
Hoy hemos querido dar espacio a una artista del calibre de Valeria Castro en esta sección musical que se creó con la intención de poner en el día a día una canción; una sección que recoge música que inspira, que despierta recuerdos o que simplemente suena bien.
Por eso hoy hemos creído oportuno dedicar este espacio a destacar la figura de Valeria Castro; una artista que, en solitario o en sus múltiples colaboraciones ) creando una atmósfera especial y única; una artista que muchos consideran como una de las promesas más destacadas de la música española.
Queríamos destacar una colaboración suya con otro artista y entre todo este amplio elenco (Dani Fernández, Viva Suecia, Tanxugueiras, Silvia Pérez, Vetusta Morla…) nos hemos decantado por su colaboración con Viva Suecia (sobre Dani Fernández ya hemos tratado y seguro que no tardaremos en volver a hacerlo en esta sección), una colaboración que reinterpreta el «Hablar de nada» de los murcianos.
Además, Viva Suecia ayer protagonizó una defensa ferviente de la de La Palma en la red social X tras haber sido el centro de algunas duras críticas tras una aparición televisiva:
Conocemos bien a Valeria Castro, compartimos estudio y escenario, y no solo te aplaca con su voz, sino que lo hace tan solo con su presencia… No sabemos qué ha pasado, pero os deberíais lavar la boca con lejía antes de perder el respeto y la empatía ante persona tan maravillosa
— Viva Suecia (@VivaSuecia) October 14, 2025
De aquel estudio compartido surgió la reinvención de “Hablar de nada”, una revisión que, además de modificar en parte la letra de la canción, crea un espacio de recogida, casi confidencial.
En comparación con la versión original de Viva Suecia, esta nueva interpretación con Valeria Castro enfatiza lo íntimo, lo cercano, lo vulnerable, transformando un tema de corte indie-rock en una balada emocional.
La susurrante voz de la canaria, nominada a los Latin Grammy en 2023, dota a la canción de una grandeza sutil y emotiva, con gran capacidad para evocar sentimientos.
Lo que hace especial esta versión de “Hablar de nada” no es que reescriba el tema por completo, sino que lo replantea desde la intimidad compartida, desde el diálogo frágil entre dos voces que se sostienen.
Valeria Castro aporta una carga emocional distinta —más vulnerable, cotidiana— que no anula la fuerza de Viva Suecia, sino que la redirige hacia una dimensión más recogida.
“Hablar de Nada” centra el mensaje de su canción en la superación personal y las relaciones humanas. El tema se abre con un mensaje de compromiso y fortaleza ante la dificultad.
El verso “no es necesario tu salto de fe” sugiere un vínculo de confianza con alguien cercano, mientras que la repetición de “voy a hacerlo por ti” refuerza la idea de crecimiento compartido.
En su estribillo, “Hablar de Nada” introduce la reflexión sobre el paso del tiempo y la rutina, sin perder de vista la importancia del autoconocimiento y la autoestima.
La metáfora de “pasar las vacaciones dentro de una tormenta” alude a la necesidad de enfrentarse a los propios conflictos para salir reforzados.
La producción se siente desnuda, sin exceso de capas ni artificios, donde cada nota cuenta. Valeria y Rafa Val (voz de Viva Suecia) dialogan con naturalidad: sus voces se entrelazan sin competir, sino más bien compartiendo un mismo latido.
En los pasajes de mayor tensión —el estribillo, los momentos de clímax emocional— la apuesta rítmica crece apenas lo necesario, pero sin perder la contención, lo que ayuda a que las palabras resuenen con fuerza.
La letra original, que ya exploraba la idea de una conversación no dirigida, del hablar por hablar, del encuentro vacío, gana en significado en esta versión.
La colaboración funciona como un pulso emocional renovado: la presencia de Valeria no impone, sino que aporta, una capa de fragilidad que acentúa el dramatismo del tema. El efecto es una balada que reconoce el peso del silencio, el valor —o el riesgo— de hablar aun cuando no se tiene nada “importante” que decir.
Este “remix íntimo” añade resonancias cinematográficas: esa idea de dos voces que resisten juntas al vacío del diálogo, de dos personas que se acercan para llenar lo que sobra. No siempre es necesario reinventar: a veces basta con dar espacio, apagar los ecos, dejar que se oiga lo esencial.
Valeria Castro Rodríguez (La Palma, 1999) ha ido construyendo un universo musical marcado por la sensibilidad poética y la honestidad emocional. Su crecimiento artístico fue reconocido con una nominación al Latin Grammy en 2023 por su canción “La raíz”.
En su proyecto más reciente, el álbum El cuerpo después de todo, Valeria muestra su lado más crudo y desnudo, abordando heridas personales, ansiedad y el camino hacia una reconstrucción interior.
Como intérprete, Valeria posee un timbre delicado y cercano, capaz de transmitir lo íntimo sin histrionismos. Sus arreglos suelen reservar espacio para el silencio, la respiración, el matiz.
Siempre parece estar al borde del susurro, y esa tensión contenida es buena parte de su fuerza expresiva. En El cuerpo después de todo quedó claro que sabe convertir el desgarro en música, pero sin abusar de la épica: su honestidad queda intacta.
En el contexto de “Hablar de nada”, Valeria aporta justamente eso: vulnerabilidad, complicidad, un contrapunto que humaniza el tema sin opacarlo.
Por su parte, Viva Suecia es un grupo español de indie rock originario de Murcia, formado en 2013. Sus miembros son Rafa Val (voz y guitarra), Jess Fabric (bajo), Alberto Cantúa (guitarra) y Fernando Campillo (batería).
Desde su debut, han sido considerados parte del relevo generacional del indie español, capaces de combinar energía rock con una sensibilidad melódica. Su álbum El amor de la clase que sea (2022) marcó un punto de madurez artística, con letras que oscilan entre lo íntimo y lo colectivo, y con colaboraciones que amplían su paleta sonora.
En su trayectoria, han ido consolidándose como referentes del género, con directos potentes y fieles seguidores. Su estilo —a medio camino entre lo áspero y lo melódico— funciona bien cuando la banda pisa terrenos emocionales: el rock acompasa la emoción sin opacarla.
Esa tensión entre crudeza y melodía les permite transitar desde himnos expansivos hasta pasajes introspectivos.




