Eran las 12:32 del 28 de abril de 2025 y España se iba a cero. España se apagaba de pronto por un error sobre el que nadie se ha hecho responsable y nadie ha asumido responsabilidades.
Varias vidas se perdieron ese día por diferentes circunstancias relacionadas con el apagón. Paralelamente, en el plano económico se perdieron muchos millones.
A CERO. ¿Y qué más da? Eso deben de pensar la clase política y las empresas energéticas que solo han encarecido las facturas de la luz de los consumidores sin saber, ¿qué más da?, si en ello estriba la solución para que algo como lo que se vivió ese día no vuelva a pasar.
Por eso hoy hemos terminado eligiendo «El apagón» de Bad Bunny como la canción del día, una canción que se presenta como un retrato musical de Puerto Rico, en el que se combinan referencias culturales con alusiones a los principales desafíos y problemas a los que enfrenta la isla pero que tampoco parecen importar a nadie.
En Puerto Rico los apagones crónicos han disparado niveles de ansiedad y depresión, especialmente entre pacientes electrodependientes y sus cuidadores.
Económicamente, se estima que eventos masivos individuales pueden causar pérdidas de hasta 230 millones de dólares en comercios y servicios paralizados.
Por otra parte, la seguridad y los servicios también se han visto afectados. Los cortes repentinos han atrapado a personas en ascensores y han obligado a desalojar sistemas de transporte masivo como el Tren Urbano.
Los problemas de apagones en Puerto Rico son una crisis persistente derivada de una infraestructura eléctrica frágil y desactualizada que no ha sido rehabilitada completamente tras el paso del huracán María en 2017. Recientemente, la isla ha enfrentado incidentes masivos que han dejado a millones de personas sin servicio durante días.
A través de un ritmo urbano característico, el tema pone el foco en los cortes de electricidad, una problemática recurrente que da título a la canción y sirve como hilo conductor del mensaje.
El contenido también destaca figuras relevantes de la cultura puertorriqueña, como los músicos Maelo y Tego Calderón, además del baloncestista José Juan Barea, reforzando el papel de la isla en la escena artística y deportiva.
En este contexto, el artista subraya la influencia de Puerto Rico en la música latina, con menciones a su papel como “capital del perreo”, un concepto vinculado al desarrollo del reguetón y otros géneros urbanos.
La letra incorpora además referencias a la identidad cultural puertorriqueña y a la necesidad de preservarla, especialmente ante procesos externos que pueden afectar a su esencia.
El estribillo, repetido a lo largo del tema, actúa como una afirmación colectiva, mientras que el tramo final introduce un mensaje centrado en el arraigo y la pertenencia, con una defensa explícita de la isla como espacio propio.
La pieza ‘El Apagón’ combina elementos musicales y sociales para trasladar un mensaje que conecta cultura, actualidad y sentido de comunidad.




