Alejando Sanz abría hoy la venta de las entradas de su gira española «¿Y ahora qué?», una venta que, quéééé raaaarooo, ha vuelto a sufrir incidencias durante buena parte de sus primeras horas. Y eso a pesar de que las entradas para todos los recintos han salido al mismo tiempo y que ha habido una preventa previa.
Parece que había ganas de ver a Alejandro Sanz en directo y por ello hoy en ActualidadRiojaBaja nos hemos declinado por la canción «Bésame» como canción del día.
Esta colaboración entre Alejandro Sanz y Shakira, casi dos décadas después de La Tortura (2005) y Te lo Agradezco, pero no (2006), está sirviendo , desde hace unos días, para lanzar publicitariamente la venta de las entradas de este tour.
«Bésame» es una obra que desde los primeros compases se siente íntima. Hay un trasfondo introspectivo, una mezcla de nostalgia y deseo. La producción no se va por lo grandilocuente o excesivamente elaborada: apuesta por guitarras suaves, arreglos que dejan espacio a las voces y permiten que la letra cobre protagonismo.
Se siente como un diálogo musical, no solo entre dos cantantes, sino entre dos trayectorias, dos identidades que se reconocen mutuamente. Aunque no se reunieron físicamente en estudio, según Sanz, la química creativa entre ambos se percibe en la ejecución.
La música mece al oyente suavemente mientras juega con la tensión del deseo, del anhelo, de la pasión contenida pero urgente. Hay versos que apelan al contacto físico, al beso como forma de resolver silencios, misterios, como vía para avanzar más allá de las dudas: “No lo pienses tanto y bésame / que se acaben los misterios” es un claro llamado a dejar atrás vacilaciones.
El tema habla de ese ritual casi sagrado de fusionarse con otra persona a través de los labios, de detener el tiempo y conectar con la esencia del deseo y el amor.
Porque «por si no lo notaste hace tiempo, esto ya no es broma», porque «a tu boca, perdona, pero me quiero pegar» y porque «a quien le duela, que se aguante»
Pero también de la vulnerabilidad de amar, de esos contrastes, de esos misterios, de esos miedos que romperá ese beso demasiado esperado, demasiado pospuesto. «Ya no tienes que ir atrás, mejor ven, pásate adelante».
Hay momentos de tensión sonora, de empuje emocional. Alejandro aporta fragilidad pero también solidez; Shakira, su impronta visceral, su registro más sensual, el contraste de sus voces crea capas de emoción. El cierre, con un “aullido” de Sanz, no es gratuito: aporta ese matiz de entrega, de intensidad máxima, de dejar algo puesto en lo más alto.
La gira estará compuesta por once espectáculos en grandes recintos con estas citas:
- 6 de junio – Sevilla (Estadio La Cartuja)
- 12 de junio – Gijón (Parque Hermanos Castro)
- 14 de junio – Bilbao (BEC)
- 17 de junio – Mallorca
- 20 de junio – Madrid (Riyadh Air Metropolitano)
- 27 de junio – Barcelona (RCDE Stadium)
- 4 de julio – Gran Canaria (Granca Live Fest)
- 9 de julio – Murcia (Plaza de Toros)
- 11 de julio – Valencia (Estadio Ciutat de València)
- 18 de julio – A Coruña
- 24 de julio – Fuengirola (Marenostrum Fuengirola)
Alejandro Sanz es originario de Madrid, exactamente de Moratalaz. Alejandro Sanz es uno de los cantautores españoles más influyentes de las últimas décadas. Ha construido una carrera que combina pop, balada, flamenco, fusiones, con letras que apelan al amor, al desamor, a la introspección.
Se caracteriza por la riqueza lírica, por cuidar las metáforas, por la guitarra (y con frecuencia arreglos acústicos/flamencos), por la emotividad en la voz. Sanz suele moverse en un registro que mezcla lo íntimo y lo grandioso, lo popular y lo poético.
Tiene numerosos premios, discos multiplatino, colaboraciones con artistas internacionales, y ha influido en generaciones de músicos. Sabe mantenerse relevante, adaptándose a nuevas tendencias sin perder su identidad.
Su actual álbum ¿Y ahora qué? (2025) marca un regreso esperado, con colaboraciones modernas (Manuel Turizo, Grupo Frontera) pero también con la mirada puesta en su legado y en lo auténtico. Bésame es la piedra central de ese reencuentro con el público y con su propia música.
Shakira, por su parte, es de Barranquilla, Colombia. Desde joven demostró versatilidad. Desde el pop latino, el rock en español, fusiones con ritmos latinos y urbanos, y también música en inglés. Ha sido un puente de la música latinoamericana al mercado global.
Su poder vocal, expresividad, ritmo, capacidad de mezclar lo popular con lo experimental. Su voz rasgada, su registro variado, su presencia escénica, su capacidad para incorporar géneros diversos la han hecho destacar.






