Y es que Aurora Beltrán es mucho más de aquel “tocaré” que cantamos varias generaciones. Es una joven de 60 primaveras, que vive en un pueblo y que ha mirado a la muerte de frente.
Se ha presentado en Logroño en un concierto íntimo; sin pelos en la lengua y con casi sangre en los dedos. Dos horas de música en estado puro, ella y su guitarra a la que trata como una persona.
Sus mejores temas solistas y cuatro perlas de Tahures. Un concierto de los que marcan, porque entre tema y tema Aurora habla de tú a tú. Una mezcla de música y sentimiento. De arte y conciencia.
Solo se puede decir GRACIAS Aurora y que los músicos como tú sigan siendo Estrellas y toquen, toquen (aunque) hasta que los dedos sangren.



