El Consejo de Gobierno ha recibido la Memoria de Actividades 2025 del Instituto de Estudios Riojanos (IER), un documento que refleja la consolidación de su actividad científica y cultural, así como un elevado grado de ejecución en inversiones.
El informe, aprobado por unanimidad el pasado 13 de marzo, recoge una intensa programación desarrollada en toda La Rioja y sitúa al IER como referente en la investigación y difusión del patrimonio riojano.
En el plano económico, el Instituto contó con un presupuesto de 1.473.784 euros, al que se sumaron ingresos procedentes de convenios, publicaciones y matrículas. Entre ellos destaca el acuerdo con el Ayuntamiento de Logroño para impulsar estudios locales.
La ejecución presupuestaria alcanzó el 71% en los principales capítulos, con cifras especialmente elevadas en inversiones y planes, donde se situó entre el 95% y el 97%. Estos datos mejoran los registros de ejercicios anteriores y marcan la línea de trabajo para 2026.
Durante el año, el IER desplegó una amplia agenda con cursos, congresos, jornadas y exposiciones en distintos puntos de la comunidad. Entre las citas más destacadas figuran las Jornadas de Estudios Calagurritanos, la Semana de Estudios Medievales de Nájera o el congreso internacional ‘Sagasta y su tiempo’.
A estas actividades se sumaron iniciativas divulgativas como presentaciones de libros, visitas escolares y encuentros especializados, orientados a acercar la historia y la cultura regional a la ciudadanía.
En el ámbito investigador, el Instituto concedió los Premios de Investigación IER, dotados con 10.000 euros cada uno, y otorgó 48 ayudas por un total de 98.799 euros para proyectos científicos sobre temática riojana.
Estas ayudas abarcan disciplinas como ciencias naturales, sociales, filología, historia, cultura popular y patrimonio, además de impulsar planes de investigación ligados al territorio y la realidad social de La Rioja.
La actividad editorial también tuvo un peso relevante, con la publicación de 15 monografías y el lanzamiento del primer cómic del Instituto, ‘Sagasta’. A ello se suma la continuidad de sus revistas especializadas como Berceo, Belezos, Zubía y Codal.
Por su parte, el Archivo del IER incorporó nuevos fondos documentales de interés histórico, entre ellos manuscritos de los siglos XVI al XX y colecciones fotográficas como la de Celestino Martínez López-Castro.
La Memoria confirma así un ejercicio marcado por la mejora de la gestión, la actividad investigadora y la difusión cultural, consolidando el papel del Instituto de Estudios Riojanos en el ámbito autonómico.
