El Gobierno de La Rioja ha puesto en servicio la variante de la LR-476, una infraestructura que sustituye al tramo afectado por un deslizamiento de ladera ocurrido antes de 2020. La nueva carretera, de 550 metros de longitud, se ubica cerca del punto kilométrico 1+050, próximo al cruce con la carretera regional LR-261. Esta vía es la única conexión con San Vicente de Robres, aldea de Robres del Castillo.
La obra ha contado con un presupuesto de 854.936 euros y ha presentado una gran complejidad técnica debido al deslizamiento del talud en septiembre de 2023, que obligó a suspender temporalmente los trabajos y a realizar modificaciones en el proyecto inicial. Esto provocó un aumento en el coste y en el plazo de finalización.
El nuevo trazado cuenta con una pendiente media del 11%, radios de giro de entre 15 y 20 metros, y peraltes máximos del 5%. La plataforma tiene un ancho total de 9 metros, que incluye dos carriles de 2,75 metros y cunetas pisables. En las curvas, el ancho alcanza los cinco metros, lo que mejora la seguridad vial en este tramo.
Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la construcción de un muro de contención en el talud, dividido en varias alturas. La escollera inferior tiene una altura visible de entre 4 y 7,5 metros, mientras que la superior varía entre los 2,2 y 3 metros. Además, se ha añadido un revestimiento de arcilla para prevenir filtraciones de agua en el firme.
El diseño de la variante ha tenido en cuenta las condiciones orográficas y geológicas de la zona, con el objetivo de reducir el impacto ambiental. La ejecución de los trabajos ha corrido a cargo de la empresa Obras de Construcción e Instalaciones.
Esta nueva infraestructura mejora la seguridad y la conectividad de San Vicente de Robres, garantizando el acceso a esta aldea con un trazado adaptado a las condiciones del terreno.


