El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha admitido que la acción protagonizada por Gerard Martín en el partido entre Atlético de Madrid y FC Barcelona debió sancionarse con expulsión. Según su análisis, la decisión inicial del colegiado era correcta y no debía haber sido modificada tras la intervención del VAR.
El organismo arbitral revisó la jugada en el programa Tiempo de Revisión, donde concluyó que se trataba de juego brusco grave. En este sentido, subraya que el hecho de tocar primero el balón no exime de la gravedad de la acción ni altera la sanción disciplinaria correspondiente.
La jugada se produjo al inicio de la segunda mitad, cuando Gerard Martín y Almada disputaron un balón dividido. Tras impactar con el esférico, el jugador azulgrana acabó pisando el tobillo de su rival. El árbitro, Busquets Ferrer, mostró inicialmente tarjeta roja, pero tras revisar la acción rebajó la sanción a amarilla.
El CTA considera que el VAR no debió intervenir, al tratarse de una decisión bien interpretada en directo. Además, señala que la recomendación de revisar la jugada provocó una modificación incorrecta de la decisión inicial del colegiado.
El comité también ha comparado esta acción con otra similar ocurrida en el encuentro entre Betis y Rayo, en la que se mantuvo la expulsión. En ambos casos, recalca que la gravedad de la entrada justificaba la tarjeta roja.




