El CSD actúa de oficio contra Tebas
El CSD lleva ante el TAD las declaraciones de Javier Tebas contra el Real Madrid por su comparación con la propaganda nazi
El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha elevado este jueves, 22 de octubre, una petición razonada al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) por las declaraciones del presidente de LaLiga, Javier Tebas, en las que comparó los métodos de comunicación del Real Madrid con la propaganda de la Alemania nazi.
El organismo deportivo ha actuado de oficio y solicita al TAD que determine si las manifestaciones de Tebas, también vicepresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), podrían constituir una infracción grave contra la dignidad y el decoro deportivos.
La controversia tiene su origen en una publicación realizada por Javier Tebas en la red social X el pasado 16 de octubre. En ella, el presidente de LaLiga comparó la estrategia comunicativa del club blanco con los «mecanismos de propaganda que explotó Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi».
El CSD pide al TAD que estudie una posible infracción grave
La petición del Consejo Superior de Deportes se fundamenta en el artículo 76.4.b de la Ley 10/1990 del Deporte, que tipifica como infracciones graves «los actos notorios y públicos que atenten a la dignidad o decoro deportivos».
El CSD solicita al Tribunal Administrativo del Deporte, órgano colegiado independiente en sus actuaciones, que valore si existen indicios de una posible vulneración de este precepto.
Por tanto, la actuación del CSD no supone una sanción contra Javier Tebas, sino una petición para que el tribunal examine sus declaraciones y determine si pueden tener consecuencias disciplinarias.
El respeto entre dirigentes deportivos, en el centro de la petición
En el escrito remitido al TAD, el Consejo Superior de Deportes recuerda la doctrina del propio tribunal, basada en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, sobre la dignidad y el decoro en el ámbito deportivo.
Según este criterio, ambos conceptos están vinculados a la existencia de un marco de convivencia civilizada en el deporte, que exige respeto mutuo entre quienes desempeñan funciones relevantes dentro de las organizaciones deportivas.
El CSD insiste en que las instituciones deportivas deben preservar los valores de respeto, convivencia y juego limpio que deben regir las relaciones entre los distintos representantes del deporte.
La decisión sobre la existencia de posibles indicios de infracción queda ahora en manos del Tribunal Administrativo del Deporte, que deberá valorar las manifestaciones realizadas por el presidente de LaLiga.






