El Colegio de enfermeras de La Rioja, tajante: “hay que pensar más en la vacunación que en las vacaciones”
Desde el Colegio de enfermeras de La Rioja se ha denunciado que, a pesar de 6 de los 8 indicadores marcan el riesgo máximo de la COVID-19, el Gobierno no ha tomado medias.
Piden, además, una mayor responsabilidad a los ciudadanos para no relajarse. Y es que, para Elisa Elías, presidenta de este colegio “parece que no hemos aprendido nada de las últimas cuatro olas de la pandemia, y estamos todos metidos en la quinta”. Por ello, ha pedido a la sociedad riojana que se sigan cumpliendo todas las medidas sanitarias.
Elías subraya como a las enfermeras “apenas nos han dado participación en la gestión y en la toma de decisiones, teniendo contacto directo con los ciudadanos que se convierten en pacientes, quienes además entienden perfectamente que estemos cansadas y al mismo tiempo un poco alteradas por lo que nos enseñan cada día los medios de comunicación”.
Por eso, muchas veces las enfermeras se preguntan cómo la sociedad puede ser tan inconscientes “de estar pensando en las vacaciones en vez de la vacunación”.
Además desde el Colegio de enfermeras, como nuestra Organización Colegial de Enfermería y la Asociación Enfermería y Vacunas (ANENVAC) aconsejan que las embarazadas sean reconocidas como grupo de vacunación prioritario, dado el elevado riesgo de complicaciones si contraen la COVID-19 e insisten en la necesidad de que las embarazadas se vacunen
Finalmente el Colegio de enfermeras de La Rioja ha tenido conocimiento del documento ‘Triaje Covid en el Servicio de Urgencias de Atención Primaria en el Centro de Alta Resolución San Millán (CARPA)’ sobre el que la presidenta indica que, “en primer lugar, tenemos que seguir denunciando que la Consejería de Salud lo realiza sin consultar a todos los afectados, entre ellas a las enfermeras, al tiempo de señalar que al gerente del SERIS se le nota mucho que es hospitalario y por ello, su visión no es comunitaria”.
Cree Elisa Elías que este protocolo puede “volver loca a cualquiera enfermera porque ya no sabemos ni cuáles son nuestras funciones. Dicho protocolo convierte al médico, en telefonista; a la enfermera, en médico y al técnico, en enfermero. No se puede decir a una enfermera que haga un test de antígenos y derive a ese paciente a su casa sin ser visto por un médico. Se debe reconocer nuestra labor en esta pandemia, empezando por la vacunación, cuya eficacia yo relaciono directamente con la enfermería”.




