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El Colegio de enfermeras de La Rioja pide responsabilidad personal ante la alta incidencia de la COVID-19

El Colegio de enfermeras de La Rioja ha querido recordar a la sociedad riojana que estamos en plena quinta ola. El colegio de enfermería advierte de que ”estamos ya en pleno tropiezo por quinta vez, lo que por un lado nos debe hacer reflexionar a todos” y avisan de que esto no lo puede seguir permitiendo un sistema sanitario actual que vuelve a estar más que saturado.

Por ello las enfermeras riojanas han pedido hacer uso de la responsabilidad personal, que se basa, principalmente, en cumplir todo aquello que hemos venido aprendiendo y que ha venido siendo efectivo tras 16 meses de enfrentarnos al coronavirus, “aunque a veces nos sintamos confundidos por las decisiones que van tomando los políticos”.

A finales de este mes de julio, la situación sanitaria vuelve a ponerse realmente complicada para el sistema sanitario si atendemos a los datos que día a día nos va ofreciendo la Consejería de Salud con una incidencia de la COVID-19 de manera especial entre la población más joven, todavía no vacunada, lo que está generando una honda preocupación a las enfermeras que recuerdan que la pandemia sigue viva, que circulan variantes del coronavirus mucho más contagiosas que las anteriores y que no debemos bajar la guardia en ningún momento.

Desde el Colegio de Enfermería vuelven a insistir en la necesidad de cumplir las medidas higiénicas del uso de mascarillas en exteriores si no hay una distancia de 1 metro y medio entre personas, y su uso en todas las circunstancias en interiores; higiene de manos; no compartir bebidas o tabaco; manteniendo la distancia de seguridad, especialmente en espacios cerrados

A pesar de que los cifras van en aumento, no van acompañadas de la gravedad de otras fases de alta mortalidad causada por esta infección o que nos debe hacer reflexionar a todos que el aumento de los casos en esta época estival podría dar lugar a una saturación de los centros de Atención Primaria.
En este sector de la Sanidad existe un déficit estructural de enfermeras, con una carencia de profesionales para poder prestar una atención adecuada a la población. Sin embargo, si a esto se le añade las vacaciones de verano, de unas enfermeras exhaustas y que lo han dado todo durante la pandemia, la falta de enfermeras se agudiza, lo que puede dificultar el abordaje de una hipotética nueva avalancha de casos, que los datos, desgraciadamente, apuntan a ello.

Para las enfermeras riojanas ser responsable es tener la mirada fija puesta en el coronavirus y tratar, desde la perspectiva de cada uno, cumplir las normativas que nos van marcando los expertos. “Por eso no es fácilmente comprensible que en el puente de San Bernabé se quedaran sin vacunar 4.000 personas en esta Comunidad, porque valoraran que era más importante salir de vacaciones que ponerse la vacuna, lo que no hace más que dar al virus la posibilidad de que entre en nuestro cuerpo”.

Subrayan igualmente que es importante ser conscientes de que la vacuna no es infalible y tanto la inmunidad como el contagio ni siquiera se consiguen aunque nos hayan puesto las dos dosis de la vacuna, “por lo que debemos tener siempre muy presente aquello que hemos venido aprendiendo y que debemos seguir a rajatabla”.

Insisten en la necesidad de recordar con quienes hemos estado porque eso facilitará mucho el rastreo de personas. “En el momento que salta la alarma y damos positivo de la COVID-19, debemos aportar a los rastreadores nuestros contactos, lo que supone que previamente debemos recordarlos o incluso tenerlos apuntados”.

Por todo ello, las enfermeras riojanas hacen un llamamiento al civismo, la responsabilidad y la solidaridad tanto en las conductas relacionadas con las medidas de protección e higiene como en lo relativo a la posibilidad de inmunizarse.

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